Los malagueños necesitan dejar cerrada su clasificación para la Copa con un triunfo, mientras que los granadinos tienen que empezar a recortar la diferencia de tres victorias que tienen con la permanencia.
Unicaja recibe este sábado a un Covirán con el objetivo de dar la sorpresa y conseguir una victoria que le permita mantener opciones reales de permanencia en la Liga Endesa, en un duelo de rivalidad andaluza en el que debutará con los rojinegros el base francés Mehdy Ngouama, su último fichaje para enderezar el rumbo tras el cambio de entrenador.
El equipo granadino visita el Martín Carpena en una situación desesperada, ya que es el colista de la ACB con sólo una victoria en quince jornadas, por lo que se encuentra a tres triunfos de una permanencia que marca el MoraBanc Andorra.
La temporada está siendo una pesadilla para el cuadro andaluz, que aún no ha ganado esta campaña a domicilio y acumula nueve derrotas consecutivas, ya que su único triunfo del curso, en casa ante el Valencia Basket, fue en la sexta jornada. Además, los granadinos llegan a esta exigente cita en Málaga después de sufrir ante el Barça su derrota más abultada en la máxima categoría nacional, al caer el pasado fin de semana por 108-71 en un choque en el que fue arrollado por los azulgranas.
El partido ante el Unicaja será el segundo en el banquillo del Covirán Granada del técnico Arturo Ruiz, preparador malagueño que debutó ante el Barça tras reemplazar a Ramón Díaz. No lo tendrá fácil porque Unicaja ha ganado los seis partidos oficiales jugados con el Covirán en las tres últimas campañas en las que han coincidido en la Liga Endesa, una racha que los malagueños necesitan continuar en plena lucha por una de las ocho plazas que dan derecho a jugar la próxima Copa del Rey.