El río Grande, principal afluente del Guadalhorce, arrasó dos puentes en Coín tras caer 400 litros por la borrasca Francis.
Muchos caminos rurales han quedado inservibles.
La Junta reclama la construcción de la presa de Cerro Blanco.
Hasta 260 emergencias registró el teléfono 112 en Málaga entre el 4 y el 5 de enero. La mayoría se localizan en el Valle del Guadalhorce por la crecida del río a su paso por Estación de Cártama, donde sus vecinos continúan con la limpieza de calles y viviendas.
Ahora, tras el paso de esta última borrasca, las administraciones buscan alternativas a los dos puentes destruidos por la fuerza del agua cerca de la localidad de Coín.
En la barriada de Cártama más afectada por las inundaciones se siguen apilando enseres inservibles y en las paredes de las viviendas queda la marca de la altura a la que llegó el agua tras el desbordamiento del Guadalhorce. Llegó a superar los cuatro metros de altura. Una situación que se ha repetido cuatro veces en los últimos 14 meses y deja un poso de resignación y desaliento entre la población. Su alcalde, Jorge Gallardo, pide el compromiso de todas las administraciones para garantizar una solución.
Las dos últimas borrascas han dejado acumulados superiores a los 400 litros y se ha llevado por delante los puentes de Valenciana -entre Coín y Alozaina- y Carranque.
El alcalde de Coín, Francisco Santos, apunta también que hay mucho trabajo "a medio y largo plazo porque hay muchos caminos rurales que están afectados".
Desde la Junta de Andalucía se insiste en la construcción de la presa de Cerro Blanco para afrontar la permanente situación de riesgo en el Bajo Guadalhorce.
El caudaloso río Grande, considerado principal afluente del río malagueño Guadalhorce, arrasó los dos puentes del municipio de Coín tras registrarse lluvias de 400 litros por metro cuadrado en 24 horas en Sierra Negra el pasado domingo, durante la borrasca Francis.
Tras tragarse ambos puentes, quedaron inicialmente incomunicadas 40 familias, aunque se ha resuelto provisionalmente la situación para esos afectados.
Uno de los arrasados es el puente del antiguo camino de Alozaina, que conecta con numerosas fincas y huertas de Coín en el Partido Valenciana Villalba y que era la única vía hacia el interior de la Sierra de las Nieves hasta que se construyó la carretera A-366.
El otro es uno de los dos de Carranque, mientras que el segundo de esa zona resultó dañado por la acumulación de tierra, piedras, árboles y cañas arrastradas por el agua, perjuicios que aún se cuantifican.
La Junta de Andalucía trabajará para volver a contar con los puentes a medio plazo y, mientras, se habilitará un camino alternativo para que los vecinos no tengan que llegar hasta Alozaina para entrar a sus fincas.
El río Grande suele llevar agua casi todo el año y se considera como el que mantiene el cauce del río Guadalhorce.
Coín es uno de los municipios más afectados por la última borrasca que originara un aviso rojo meteorológico, ya que se ha agravado así la situación previamente causada por las lluvias del pasado 27 de diciembre.
Máximo histórico de río Grande
En Coín se registraron entre 100 y 150 litros por metro cuadrado en 24 horas, que unidos a las precipitaciones del 27 de diciembre suman más de 300 litros en dos episodios de lluvia cercanos.
Ello, junto a las fuertes precipitaciones caídas en municipios como Tolox, Guaro o Yunquera, aumentó considerablemente el caudal del río Grande llevándolo a su máximo histórico.
El Ayuntamiento trabaja para rehabilitar un tramo del antiguo camino de Alozaina afectado por un desprendimiento y la Junta llevará a cabo el arreglo de una ruta alternativa para conectar con aquel camino a los vecinos de la zona de Carranque, donde hay varias explotaciones agroganaderas.
El camino de la Albuqueria, invadido por el río Pereilas, también ha sido repuesto para permitir el tránsito de vehículos desde el pasado lunes.
La Junta andaluza ha planteado al Gobierno central poner juntos en primera línea de gestión el proyecto de la presa de Cerro Blanco para evitar inundaciones en Málaga y mitigar daños como los ocasionados por las últimas borrascas en el Guadalhorce y Sierra de las Nieves.
Sin embargo, el alcalde de Coín, Francisco Santos, asegura que el consistorio mantiene prudencia ante el proyecto: "Es cierto que serían infraestructuras que aliviarían las fuertes crecidas de río Grande y los problemas que genera, pero el Ayuntamiento apoyará el estudio técnico del Gobierno central y Junta cuando haya constancia fehaciente de que contará con infraestructura para abastecer a Coín".