El perfeccionismo y la autoexigencia de que todo salga bien y no defraudar nuestras expectativas y las de nuestros acompañantes son las principales causas de los trastornos de ansiedad.
A los andaluces nos gusta en vacaciones, viajar, conocer otras culturas y como no, descansar. A veces, lograr todo esto requiere un esfuerzo que nos supera hasta el punto de causar trastornos de ansiedad. Estamos a las puertas de las vacaciones estivales y las agencias de viajes nos recuerdan que sube la demanda, la previsión y que uno de sus objetivos es precisamente, ayudarnos a encontrar un viaje a nuestra medida.
Aunque ansiedad y vacaciones son palabras a priori incompatibles, en muchos casos acaban asociadas más de lo que pensamos. Tiene que ver con el perfeccionismo al que tienda nuestra personalidad, o la autoexigencia, por la presión social o cuando nos superan las expectativas.
Tras la pandemia hubo un boom por salir fuera y tras normalizarse, los andaluces vuelven a querer viajar donde sea y a pesar de los conflictos. Dos datos de estos primeros meses apuntan a que las cifras de viajeros andaluces se incrementan por destinos en zonas calientes como Egipto o Turquía. También se apuesta por el Caribe, Japón o China o, cómo no, por nuestro vecino del sur, Marruecos, sin olvidarnos de los cruceros. Y eso que los precios de viajes y hoteles no ayudan y encontrar sitio a última hora es un riesgo.
Así que si el problema es la ansiedad a enfrentarnos con la vorágine de un gran viaje, la psicología nos recuerda algunos atajos como compartir la organización, no saturar todos los días de descanso y buscar buena compañía para lograr que las vacaciones más esperadas del año tengan ese color que tienen que tener.