El principal investigado permanece en una cárcel de Bogotá a la espera de ser extraditado a España.
Se trata del hijo de una expareja de la víctima, que también ha sido arrestada como colaboradora necesaria.
La Guardia Civil ha culminado en Colombia la investigación del asesinato de Ambrosio, un cuponero ciego y jubilado de Ubrique (Cádiz) que fue apuñalado hasta 70 veces en su vivienda rural de Tavizna, en el municipio cercano de Benaocaz, para robarle una caja fuerte, con la detención del presunto autor del crimen, hijo de una expareja de la víctima.
Agentes del Equipo de Homicidios de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Cádiz se han trasladado al departamento de Bolívar, en Cartagena de Indias, tras la detención del principal sospechoso y de su madre, como presunta colaboradora necesaria.
El presunto autor del crimen fue detenido el pasado 2 de febrero en virtud de una orden internacional emitida por el juzgado de Ubrique que investiga el crimen, ocurrido en septiembre de 2025.
Un día después fue detenida, como colaboradora necesaria, en Ubrique, su madre, que había mantenido una relación sentimental con Ambrosio.
Ambos fueron interrogados por la Guardia Civil nada más ocurrir el asesinato ya que fueron desde el principio los principales sospechosos de un crimen que conmocionó a la comarca por la vulnerabilidad de la víctima, un hombre ciego que era muy conocido y querido en el pueblo ya que durante años había vendido cupones de la ONCE.
El principal investigado permanece actualmente en el centro penitenciario de La Picota, en Bogotá, a la espera de ser extraditado a España.
Ambrosio fue hallado en su casa de campo en la vecina localidad de Benaocaz. La autopsia determinó que le habían asestado unas 70 heridas por arma blanca, la mayoría infligidas, según las pesquisas, con la intención de forzarle a revelar la combinación de la caja fuerte.
Los agentes comprobaron que la caja fuerte que tenía empotrada en la pared había sido manipulada, aunque no llegó a ser abierta.
La inspección ocular permitió constatar que la vivienda había sido registrada y tenía rastros de sangre en varias estancias.
La investigación se centró desde un primer momento en el entorno de la expareja de la víctima. Tanto la mujer, que se dedica al cuidado de personas mayores, como su hijo fueron interrogados por los investigadores.
Según las fuentes, el hijo, que estaba en España en situación irregular y sin trabajo conocido, se marchó a Colombia nada más ser interrogado por los agentes, al intuir que estaba en el punto de mira.
La investigación ha continuado bajo secreto de sumario hasta que los agentes pudieron reunir indicios y solicitaron una comisión rogatoria internacional para la detención del principal sospechoso y el registro de su domicilio en Colombia.
Con el desplazamiento de los agentes a ese país, la Guardia Civil da por prácticamente finalizada una investigación que ha requerido cooperación internacional.