Los dos acusados se enfrentan a una petición de pena de 28 años. Los hechos ocurrieron en 2022.
La víctima, de nacionalidad holandesa, apareció con un tiro en la cabeza y su coche calcinado.
La Audiencia de Cádiz celebra desde este lunes el juicio contra dos hombres acusados de presuntamente asesinar a un testigo protegido que había declarado contra un capo de la mafia holandesa. Los hechos ocurrieron en Chiclana en 2022. Los acusados no declararán ante el jurado hasta el próximo viernes. En la primera sesión se han escuchado los cargos que se les imputan, entre ellos, un delito de asesinato
Se sientan en el banquillo dos hombres acusados del asesinato de otro, de nacionalidad holandesa y origen magrebí, el 15 de enero de 2022, que fue hallado con un tiro en la cabeza y su coche calcinado a pocos kilómetros.
La Fiscalía pide para los acusados 28 años de cárcel, 23 de ellos por el delito de asesinato, a lo que añade cuatro más por tenencia ilícita de armas y daño mediante incendio, y una indemnización a su viuda e hijo de la víctima de 274.000 euros. La defensa, por su parte, pide la absolución de ambos al argumentar en su escrito que no se encontraban en la provincia de Cádiz en el día del hecho a juzgar.
En el escrito de calificación de la Fiscalía se expone que los dos acusados, "provistos de un arma corta de fuego para cuya tenencia carecían de la preceptiva licencia", se desplazaron desde Málaga a Chiclana de la Frontera en un coche de alquiler y dispararon contra la víctima en la sien en el Polígono Pelagatos.
Tras el asesinato, la Fiscalía detalla que los acusados condujeron hasta la zona del pinar de los Franceses, a unos nueve kilómetros de distancia del lugar donde se cometió el crimen y prendieron fuego al vehículo con el ánimo de "eliminar restos identificativos" que pudieran relacionarlos con el caso.
La Guardia Civil detalló tras el arresto de cinco personas por este suceso que la víctima realizaba actividades relacionadas con el tráfico de hachís entre la Costa del Sol, Holanda y Francia. Así, se informaba que la víctima estaba relacionada con un caso de narcotráfico de la "mocro mafia" holandesa.
Según el Instituto Armado, a dos de los detenidos se les consideraba entonces como presuntos autores del asesinato, pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas y daños. Los otros tres detenidos fueron acusados de encubrimiento.
La defensa expone en sus conclusiones provisionales que la víctima figuraba como testigo protegido tras destapar y declarar a la policía contra el líder de la "mocro mafia" holandesa y que viajó a España desde su país días antes del suceso porque "tenía concertada una cita previa muy importante, en Conil, con dos personas pertenecientes a la organización criminal a la cual pertenecía", personas "totalmente ajenas" a sus defendidos.
En ese sentido, detalla que los dos acusados no se encontraban en el lugar de los hechos en el momento en que sucedió el asesinato, ya que estaban en la provincia de Málaga uno y fuera de España otro. No obstante, reconoce que uno de sus defendidos era conocido de la víctima y que ambos comieron con ella en los días previos a su muerte, aunque señalando que tras estos encuentros "no volvieron a tener contacto alguno con la víctima".
"En el momento en el que se lleva a cabo el incendio del vehículo y fruto de las investigaciones policiales y de las declaraciones de todos los testigos, se ha podido comprobar que mis patrocinados nunca estuvieron en el lugar de los hechos ni del incendio del vehículo", recoge el escrito de la defensa, en el que advierte que "las únicas personas que fueron vistas en el lugar del incendio del vehículo eran dos personas, que ostentaron la condición de investigados al principio de la causa, y que más tarde y sin explicación alguna fueron apartados de la misma".
Además, resalta que los dos acusados no cuentan con antecedentes previos a este caso, que uno de ellos está jubilado y el otro "de baja por depresión".
La defensa expone que "es conocido que sobre la víctima había un 'precio por su cabeza' y que llevaba tiempo huyendo de la mafia holandesa", siendo asesinado "por un ajuste de cuentas organizado directamente por la organización a la que un día perteneció y después traicionó".
Por todo ello, y considerando la inocencia de sus defendidos, la abogada que lleva este caso solicita en su escrito la libre absolución de estas dos personas, que este lunes se enfrentan a una pena de 28 años solicitada por la Fiscalía.