Una iniciativa de Caritas Diocesana de Huelva para personas enfermas y sin recursos.
Por sus siete habitaciones han pasado ya 127 personas, la mayoría migrantes procedentes de África.
La Casa de los Milagros, una de las iniciativas de Cáritas Diocesana de Huelva cumple diez años. Se trata de un proyecto que ayuda a personas enfermas sin familia, hogar ni recursos. Desde que comenzó su andadura, hace ya una década, ha atendido a 127 personas, y en esa labor han sido imprescindibles 67 voluntarios.
La casa proporciona cobijo a personas vulnerables, y eso incluye alimentación, cuidados, clases de español y un entorno familiar donde recuperarse.
El proyecto nació cuando hace diez años una persona sin hogar falleció en la calle. Este suceso hizo que del Obispado onubense sugiera la iniciativa para acoger a personas enfermas sin hogar ni familia en situación de extrema vulnerabilidad, como explica María Macías, directora de Cáritas Diocesana de Huelva.
La casa dispone de siete habitaciones, por las que han pasado ya 127 personas, la mayoría migrantes procedentes de África, con enfermedades de todo tipo, incluidos pacientes oncológicos.
El voluntariado es en buena parte el alma de hace que todo funcione. Desde los fogones, que ahora atiende Paco, que ha sido cocinero profesional, a las clases de español, de las que se ocupa María Antonia, que aprende árabe y francés para poder comunicarse con algunos residentes.
Buenos alimentos, cuidado y cariño forman la receta para lograr que estas personas, que necesitan apoyo en momentos muy difíciles, puedan recobrar la salud, y también la sonrisa.