Al funeral han acudido 336 víctimas del accidente que han estado arropados por decenas de onubenses y los Reyes de España.
La vicepresidenta primera, María Jesús Montero, el presidente de la Junta y el líder de la oposición, entre otros, también han estado presentes.
Las familias de las víctimas han prometido luchas para "saber la verdad".
Más de 4.300 personas han abarrotado el pabellón "Carolina Marín" para asistir al funeral por las 45 víctimas del accidente ferroviario de Adamuz que dejó 45 fallecidos y más de 200 heridos. No ha sido un funeral de estado pero sí ha contado con la presencia de los Reyes. Junto a ellos, una amplia representación institucional.
Ha sido una ceremonia abierta a quien quisiera asistir organizada por el obispado de Huelva para la que se ha habilitado incluso un dispositivo especial de movilidad con transporte público en previsión de una gran afluencia.
Entre las numerosas autoridades institucionales, los alcaldes de los municipios afectados, el presidente de la Junta, Juanma Moreno, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y en representación del gobierno, María Jesús Montero, Ángel Víctor Torres y Luis Planas. El servicio religioso ha sido oficiado por el obispo Santiago Gómez Sierra, y ha estado presidido por los Reyes.
Los familiares de las víctimas y heridos han ocupado las sillas de la pista central. Huelva se ha volcado en este acto donde la patrona de la ciudad, la virgen de la Cinta, ha ocupado un lugar especial en el altar. Además de recordar a los fallecidos, la mayoría onubenses, se ha agradecido el esfuerzo de voluntarios y vecinos de Adamuz, así como el trabajo de todos los profesionales que intervinieron tanto en las labores de rescate como en la atención sanitaria.
Este funeral se anunció después del aplazamiento, por falta de acuerdo con los familiares, del Homenaje de Estado que estaba previsto para el próximo sábado. Después de numerosos actos tanto religiosos como laicos en varias provincias en los últimos días, éste es el principal acto oficial en recuerdo de las víctimas del accidente de tren más grave desde 2013 en nuestro país.
LAS VÍCTIMAS PROMETEN LUCHAR PARA "SABER LA VERDAD"
Los familiares de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz han expresado este jueves durante la misa funeral celebrada en el Pabellón Carolina Marín de Huelva su compromiso de "luchar desde la serenidad" por "saber la verdad" de un siniestro que se ha cobrado la vida de los que han definido como "los 45 del tren".
Así lo ha expresado en el tramo final de la misa funeral Liliana Sáenz, hija de Natividad de la Torre, una de las onubenses fallecidas en el Alvia, que ha tomado la palabra acompañada de su hermano Fidel en nombre de las familias de todas las víctimas ante las más de 4.000 personas que han seguido una ceremonia presidida por los Reyes y con presencia institucional de tres ministros del Gobierno de España y del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, junto al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, entre otras autoridades.
Sáenz ha iniciado su intervención reivindicando que esta misa era "el único funeral que cabía en esta despedida, pues la única presidencia que queremos a nuestro lado es la del Dios que hoy aquí se ha hecho presente en el pan y el vino, bajo la mirada de su madre, en su advocación" de la Virgen de Cinta, en alusión al aplazado homenaje de Estado pactado por el Gobierno y la Junta de Andalucía para el 31 de enero y que sigue sin fecha tras las reticencias de las familias.
"EL ÚNICO FUNERAL QUE CABÍA. ANDALUCÍA ES UN PUEBLO CREYENTE"
"Huelva es una tierra mariana. Andalucía es un pueblo creyente y es abrazando su cruz donde encontramos mayor consuelo. Gracias a los que nos acompañáis por amor, por compasión, por empatía, gracias incluso a los que lo hacéis por agenda", ha comentado antes de expresar su agradecimiento al "pueblo de Adamuz, ese pequeño rincón que nunca olvidaremos y al que nos sentiremos unidos para siempre".
Durante su discurso, Sáenz ha agradecido también la labor de las instituciones que se pusieron "de frente desde el minuto cero, soportando el caos y los envites de nuestra propia angustia", aunque no ha evitado reprochar a la "lentitud de la información" porque "siempre es mejor saber que imaginar".
También ha hecho una crítica velada al clima político en España al afirmar que las 45 víctimas "eran parte de una sociedad tan polarizada que empezó a resquebrajarse hace mucho tiempo y no nos estábamos dando cuenta".
ESCLARECER LO OCURRIDO
El obispo de Huelva, Santiago Gómez Sierra, ha señalado en la misa funeral que se ha celebrado este jueves en el Palacio de Deportes Carolina Marín de Huelva por las víctimas mortales del accidente ferroviario de Adamuz, en el que fallecieron 45 personas, 27 de ellas de la provincia onubense, que la sociedad tiene un "compromiso" con estas familias. La asistencia ha superado las 4.300 personas.
"Es necesario esclarecer la verdad de lo ocurrido y actuar con justicia, para que su sacrificio no sea olvidado y para que, en la medida de lo posible, se eviten tragedias semejantes en el futuro", ha proclamado en su homilía. "El sufrimiento de estas familias ha continuado no va a terminar cuando se apaguen los focos o se acallen las noticias de este luctuoso suceso. Acompañarlas en su duelo y reparar las consecuencias del daño que han recibido será una tarea entera y también a quienes tienen responsabilidades públicas".
Los presentes se han reunido en el Palacio de Deportes Carolina Marín "con el corazón abatido", a los que el obispo ha expresado su deseo de "abrazarlos con respeto", así como les ha trasladado el "pésame" de los asistentes y su "cercanía". Monseñor Gómez Sierra ha subrayado que "en este momento de dolor, queremos también detenernos para dar gracias. Gracias a quienes acudieron los primeros, a los vecinos de Adamuz, a los equipos de emergencia, sanitarios, fuerzas de seguridad, voluntarios y personal de apoyo".
Un total de 336 familiares de los fallecidos han estado acompañados en la despedida a sus seres queridos por numerosos ciudadanos, así como los Reyes de España, Felipe VI y Letizia; por el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, así como, en representación del Gobierno central, la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y los ministros de Política Territorial y de Agricultura Pesca y Alimentación, Ángel Víctor Torres y Luis Planas, respectivamente, además de por el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.
El obispo de Huelva ha oficiado la misa, que ha estado concelebrada por otros tres obispos: el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Javier Argüello; el obispo emérito de Huelva, José Vilaplana; y el obispo de Córdoba, Jesús Fernández. Junto a ellos han concelebrado más de un centenar de sacerdotes diocesanos, procedentes de otras diócesis, entre ellos, el párroco de Adamuz, Rafael Prados. Liliana Sáenz, hija de natividad de la Torre, una de las víctimas de Huelva, ha sido la encargada de leer la primera lectura, del Libro de las Lamentaciones.
Gómez Sierra ha subrayado que "la tragedia del accidente ferroviario en Adamuz ha irrumpido en nuestras vidas como un golpe inesperado, dejándonos sumidos en el duelo por las víctimas mortales y con la preocupación por los heridos y los familiares. Y queremos rezar por los que han muerto, para que Dios les conceda el descanso eterno y los abrace en su infinito amor", ha añadido.
Precisamente, tras sus palabras a los familiares, las siguientes del obispo han ido dirigidas a los Reyes, a los que ha dicho: "Majestades, en vuestra presencia reconocemos un gesto de cercanía y solidaridad con las familias de las víctimas y con toda la sociedad de Huelva, Andalucía y de toda España, conmocionada por esta tragedia", así como también a las demás autoridades y a quienes prestan su servicio a la comunidad, a las que ha agradecido "su presencia en estos días de dolor compartido".
"Estamos aquí porque el sufrimiento humano necesita ser acompañado, y porque creemos que, incluso en la noche más oscura, levantando los ojos a Dios podemos vislumbrar un rayo de luz y de esperanza. La Palabra de Dios no ignora el sufrimiento de su pueblo", ha expresado antes de referirse al Libro de las Lamentaciones y al pueblo "devastado", señalando que su lágrimas son también "las lágrimas de quienes han perdido a sus seres queridos; el sentimiento de muchas comunidades cristianas y de la propia sociedad española, que no encuentra explicaciones fáciles ni respuestas rápidas".
EL CONSUELO DEL PAPA
El presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, ha trasladado este jueves a los familiares de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz que han participado en la misa funeral celebrada en el pabellón deportivo Carolina Marín de Huelva las palabras de "cercanía, consuelo y esperanza" del Papa León XIV.
Así se ha dirigido el máximo responsable de la Iglesia en España a las familias que "habéis acudido a esta celebración con el alma desgarrada por la pérdida de vuestros seres queridos en el trágico accidente" en el municipio cordobés de Adamuz. Una tragedia ferroviaria que se ha cobrado la vida de 45 personas, 27 de ellos de Huelva.
"El Papa León XIV pide expresamente que se haga llegar su cercanía y su palabra, que ahora es silencio, de consuelo y de esperanza. Con las palabras del Papa León, quiero hablar también en nombre de toda la Iglesia española, que quiere en esta ocasión mirar a Jesús el Nazareno y entrar con él en su misterio de muerte y resurrección", ha destacado Luis Argüello.
Ha invitado a los familiares de las víctimas a "poneros bajo" el manto de la Virgen de la Cinta, patrona de Huelva para que "os consuele y para que os lleve de la mano a entrar en este misterio que siempre nos desborda; el misterio de la vida y de la muerte, el misterio de la muerte y de la esperanza en la vida que no acaba".