Lleva más de 15 años formando a hombres y mujeres que ven en el pastoreo su modo de vida. El relevo generacional garantiza la pervivencia de explotaciones tradicionales y de especies en peligro de extinción.
El relevo generacional para nuestros campos es algo que cada vez preocupa más. Sin la incorporación de jóvenes se perderían muchos oficios y se pondría en peligro el futuro de explotaciones ganaderas como la de la vaca pajuna, una especie autóctona. La Escuela de Pastores de Andalucía lleva más de 15 años formando a hombres y mujeres que ven en el pastoreo su modo de vida.
Característica y peculiar, da gusto verla pastar por los montes de Granada. La vaca pajuna, cotizada y valorada en los últimos años, sigue en peligro de extinción. Futuros ganaderos y ganaderas de la Escuela de Pastores de Andalucía han pasado toda la jornada aprendiendo cómo cuidarla, como explica el director de la escuela, Francisco Ruíz.
Con la orientación del ganadero Torcuato Aguilera, los alumnos se están formando durante varios meses. Procedentes de diferentes partes de España, para algunos es una tradición; para otros, ser pastor es el deseo de su vida, según dos de ellos, Manuel Estévez y Amanda Llanes.
Son hombres y mujeres que han decidido formarse para poder tomar el relevo de los mayores, en unos oficios y saberes tradicionales que permiten a especies como la vaca pajuna seguir pastando.