Es el miedo a perderse algo por no estar permanentemente conectado a las redes sociales.
Genera cuadros de angustia y depresión.
El uso y, en muchos casos, la dependencia de las redes sociales está detrás del considerable aumento de cuadros ansioso-depresivos en menores de 18 años. El fenómeno se conoce como el "síndrome FOMO" (del inglés fear of missing out, "temor a dejar pasar" o "temor a perderse algo").
Este miedo y angustia a perderse algo por no estar permanentemente conectado afecta sobre todo a menores de 18 años, personas que han nacido y crecido rodeadas de estas tecnologías y de estos recursos que tanto aportan, pero que en ocasiones se convierten en su principal problema.
Las redes sociales enganchan a niños y adolescentes hasta el punto de haberse identificado ya este síndrome, que se caracteriza por cuadros de ansiedad y depresión, como explica el psicólogo Francisco Javier Castillo.
Generar rutinas fuera de las redes es la principal recomendación de los especialistas frente a una patología extendida ya en todo el mundo.