Es el testimonio de Amanda Guerrero, una joven sevillana jugadora de balonmano playa, que ha denunciado, junto a otras cinco jóvenes, a su entrenador por abusos sexuales continuados
El presunto agresor está huido de la justicia
Amanda Guerrero es una jugadora de balonmano playa con una carrera importante. Llegó a ser subcampeona de España. Pero esa carrera de éxito esconde una historia muy turbia. Amanda ha denunciado a su entrenador por abusos sexuales continuados.
El presunto agresor tiene 35 años y está huido de la justicia, en busca y captura porque tenía que haberse personado en el juzgado por una citación y no se presentó.
En "Despierta Andalucía" Amanda Guerrero nos ha contado lo que ella y otras jugadoras sufrieron durante años. "A algunas compañeras les tocaba el culo y los pechos". Cuando viajaban por una competición Amanda explica que "él elegía quien dormía con cada quién y quién con él (...) allí reinaba la ley del silencio y del miedo". Guerrero dice que nadie comentaba lo que ocurría y que la situación llegó a normalizarse porque "estábamos acostumbradas desde que éramos pequeñas".
Amanda ha dado un paso adelante y ha decidido hacerlo público, dar la cara y denunciar. Cree que de esta manera puede ayudar a muchas jóvenes deportistas y chicas que pueden estar sufriendo abusos sexuales, que no son capaces de identificar ni verbalizar porque han vivido estas situaciones desde pequeñas y lo han normalizado.