Los vecinos de la aldea de Bujalance están decididos a situarse en el mapa y decoran con esmero las calles de la localidad.
300 gnomos se reparten, además, por sus rincones.
Morente, en Bujalance, se ha transformado por Navidad. Balcones, ventanas y más de 300 gnomos dan la bienvenida a los numerosos visitantes que optan por descubrir los encantos de esta pequeña aldea que busca en el turismo una solución contra la despoblación.
A lo largo del año esta pequeña aldea cordobesa está habitada por apenas 87 residentes, la mayoría jubilados. Durante estas fiestas las estrechas vías del pueblo se transforman en un auténtico "Cuento de Navidad", gracias al esmero de sus habitantes, quienes engalanan balcones, ventanas y todos los rincones del municipio con adornos propios de las fiestas. Una idea que partió durante el confinamiento por la covid.
Entre la decoración, más de 300 gnomos dan la bienvenida a los numerosos visitantes que han optado por descubrir los encantos de esta pequeña comunidad en estos días festivos. Una población que se está moviendo para evitar la acusada despoblación de la aldea a través de actividades turísticas.
La decoración del pueblo es sólo una parte de la numerosas actividades que durante estas fiestas unen a mayores y pequeños de la aldea... con los más de 4.000 visitantes que se esperan.