En muchas explotaciones de terrenos en pendiente de la provincia de Córdoba, la profundidad del barro no permite el acceso para recolectar en el mejor momento de la campaña y está costando cubrir las cuadrillas de trabajadores.
Las lluvias y la falta de mano de obra están retrasando la recogida de la aceituna, en un año de producción media en cuanto a cantidad, pero que según los expertos está siendo de excelente calidad. Es el caso de Córdoba, donde los agricultores del olivar tradicional han alertado de esta situación que podría reducir la cosecha.
El barro provocado por las últimas lluvias está provocando, en muchos casos, que se no se pueda entrar en las explotaciones en pendiente a recoger la aceituna en el mejor momento para su recolección. A esta situación se suma la escasez de trabajadores, un problema estructural que preocupa al sector y que podría conducir a que parte de la aceituna se quede sin recoger, especialmente en las últimas fases.
Los agricultores se encuentran con este problema añadido para un sector que ya afronta elevados costes de producción. Defienden este modelo por la calidad del fruto y por su valor ambiental y paisajístico, pero el sector del olivar tradicional pide soluciones que garanticen su futuro sin renunciar a la calidad que lo distingue.