Además, ha autorizado la extracción de los datos de las cámaras de seguridad del interior de Iryo.
Por otra parte, el ministro de Transportes ha admitido que Adif erró al no avisar de que retiró material del lugar del accidente.
El Tribunal de Instancia de Montoro número 2 ha autorizado el acceso, extracción y análisis del contenido de las cajas negras de los dos trenes siniestrados el pasado 18 de enero en la localidad cordobesa de Adamuz, un suceso en el que murieron 46 personas.
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha informado en una nota de que la jueza que instruye el caso también ha autorizado el acceso y extracción de los datos contenidos en las cámaras de seguridad instaladas en el interior del tren Iryo.
La jueza autoriza, en un auto fechado el pasado viernes y notificado este lunes a las partes, el empleo de cualquier programa informático que verifique "la integridad de los archivos, su fecha de creación, manipulación o cualquier otro dato de interés".
ÓSCAR PUENTE ADMITE QUE ADIF ERRÓ AL NO AVISAR DE LA RETIRADA DE MATERIAL
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, àscar Puente, ha reconocido que Adif cometió el error de no comunicar inmediatamente a la Justicia que retiró material cercano al accidente ferroviario de Adamuz.
Durante su intervención este lunes en los Desayunos del Ateneo en Madrid, el ministro ha defendido que este fue el único error que cometió el gestor público de la infraestructura ferroviaria en relación a la polémica suscitada por esa retirada de material.
"Hay quien pretende decir, con un relato muy sesgado y solo contando lo que dice un breve resumen de la Guardia Civil, que se ha intentado ocultar pruebas. El error fue no comunicar inmediatamente que se realizó ese acopio de material, pero no existe ningún elemento que permita deducir que se han sustraído pruebas al margen de la Justicia", ha justificado.
Puente ha explicado que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) se retiró del lugar del accidente el 21 de enero, tres días después del accidente, al constatar que no tenía nada más que hacer, y así se lo comunicó la CIAF a Adif, que es el que le proporcionaba las pruebas y el material cuando se le pedía.
Asimismo, la Guardia Civil hizo lo mismo el 22 de enero, cuando también comunicó que no tenía más pruebas que retirar. Todo ello motivó la decisión de Adif de llevarse el material que iba a ser desechado, que se encontraba a más de 100 metros del lugar del accidente, en el caso del más cercano, y a más de 300, el más lejano.
"Adif hizo acopio de las pruebas que tanto la Guardia Civil como la CIAF descartaron, ya que tiene la obligación legal de hacer su propio informe. Lo hizo para comparar otras soldaduras no involucradas en el accidente, que fueron documentadas y custodiadas", ha añadido.
Sobre las pruebas que se hicieron a una parte del material acopiado, Puente ha explicado que se hicieron diagnósticos de dureza, para comparar y corroborar que se ajustaba a la normativa exigida.
MÁRGENES DE SEGURIDAD
En cuanto a las causas del accidente, el ministro ha llamado a la cautela y a esperar a la investigación para sacar conclusiones, apuntando por ahora a un posible defecto de soldadura. Aunque ha recordado que en España hay hasta 100 roturas de carril al año y en Europa hasta 3.000, pero sin consecuencias.
Por ello, Puente ha sugerido que la respuesta podría ser cambiar los márgenes de seguridad, ya que sí se detectaron ciertas anomalías, pero muy por debajo de los límites establecidos en la normativa que activan unas respuesta. No obstante, ha advertido de que si se hace esto, la revisión de la red sería constante, por lo que elevaría tanto el gasto como la incidencia en la operativa.