El 15% de la comida en Europa acaba en la basura. Cambios en la producción, en el transporte y en el consumo pueden contribuir a rebajar su huella.
De eso se debate estos días en la Universidad de Córdoba.
La Universidad de Córdoba acoge un congreso clave en la lucha contra el desperdicio alimentario con expertos de todo el mundo. Los restos no utilizados alcanzan en Europa el quince por ciento.
Los desperdicios alimentarios generan hasta el diez por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero de todo el mundo. El evento es parte de un proyecto europeo que coordina estrategias innovadoras en más de treinta países y que involucra a 700 científicos.
La nueva legislación europea marca objetivos claros de reducción y la red científica que organiza este congreso busca estrategias en las distintas etapas del ciclo alimentario para cumplirlos a todos los niveles.
Propuestas como la de reutilización del producto. Durante las jornadas se presentan avances en postcosecha, soluciones inteligentes, revalorización de alimentos y logística sostenible.