El 38% del tabaco que se consume en la provincia procede de esta actividad ilícita en la que no hay un control sanitario detrás.
El 38% del tabaco que se consume en la provincia de Córdoba es de contrabando. Una actividad ilícita muy lucrativa que además tiene un peligro para la salud, ya que ese tabaco no se ha sometido a ningún tipo de control sanitario. El problema, lejos de solucionarse, se está agravando.
Los alrededor de 300 estancos de la provincia de Córdoba se encuentran cada día con un problema muy grave, que pone en riesgo su propia supervivencia, y es la venta sin control de tabaco de contrabando. Un comercio ilícito que, lejos de controlarse, no para de crecer. De hecho, se ampara en la baja penalidad por la tenencia de este tipo de producto, que, sin embargo, genera pingües beneficios. Los estancos tradicionales se muestras impotentes ante esta competencia tan nociva.
El negocio legal de tabaco supone en Andalucía unas ventas cercanas a los 150 millones de euros al mes. La Guardia Civil estima que casi el 30 por ciento de esa cifra se pierde de forma ilícita con la venta de cajetillas de contrabando. Son muchos los lugares dónde se comercializa y muy pocas las opciones de controlar estos lugares. Toda una mafia que deja cada año un agujero millonario en las cuentas públicas que deja de ingresar los impuestos correspondientes.