El principal acusado, Karim el Baqqali, será juzgado de los delitos de asesinato y atentado.
Los colectivos profesionales denuncian que no hay medios humanos y materiales suficientes y que las organizaciones criminales son cada vez más violentas.
Este lunes se cumplen dos años de la muerte de dos guardia civiles tras ser embestidos por una narcolancha en el puerto de Barbate (Cádiz). De los cuatro detenidos, solo el principal acusado, Karim el Baqqali, permanece en prisión preventiva.
Terminada la investigación, El Baqqali será juzgado por un jurado popular de los delitos de asesinato y atentado. En unos días se le notificará la resolución judicial. Comenzará así la cuenta atrás para la celebración del juicio.
El 8 de febrero de 2024 seis narcolanchas buscan refugio del temporal Carlota en el puerto de Barbate. El 9 de febrero a las 8 y 4 minutos de la tarde se empiezan a apreciar los movimientos de una de las embarcaciones. A las 20:22 h. una zodiac de la Guardia Civil se acerca. Solo un minuto después es embestida.
La narcolancha hace seis pasadas; la última es la mortal. Pilotando la embarcación, Karim el Baqqali, un conocido narcotraficante, natural de Tetuán, que fue detenido siete meses después tras permanecer escondido en Marruecos.
En la narcolancha viajaban tres personas más: Mohamed Laachiri y Yassien El Morabet, detenidos en noviembre de 2024, y Abdelnour El Hichou, el último en ser arrestado y que será juzgados junto a Laachiri en una pieza separada por los delitos de contrabando y pertenencia a grupo criminal.
Tras finalizar la investigación judicial el pasado 14 de enero, el magistrado ha ordenado juicio con jurado para El Morabet por un delito de atentado, al quedar probado que fue quién apuntó con un láser a los seis agentes, mientras que Karim El Baqqali, principal acusado y único que permanece en prisión, será enjuiciado también por los delitos de asesinato consumado y en grado de tentativa.
El juez le ha impuesto una fianza de 3,3 millones de euros para hacer frente a futuras indemnizaciones por las muertes de los agentes y por las heridas físicas y psíquicas de los supervivientes, que han quedado con secuelas. Uno de ellos tardó más de 500 días en recuperarse.
A final de semana El Baqqali y El Morabet conocerán oficialmente sus acusaciones. Comenzará entonces la cuenta atrás para la celebración del juicio, que podría tener lugar a mitad de año, algo que esperan con impaciencia los familiares y compañeros de Miguel Ángel y David, los dos guardias civiles muertos.
En estos dos años, poco o nada ha cambiado en la lucha contra el narco en la provincia de Cádiz. Es la denuncia que hacen las distintas asociaciones de guardias civiles: el principio de autoridad se ha perdido, no hay medios humanos y materiales suficientes y las organizaciones criminales son cada vez más violentas cuando se enfrentan a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
Dos años después de los asesinatos, los colectivos profesionales de guardias civiles son unánimes. Una tragedia similar podría volver a ocurrir, según Víctor Carrasco, secretario provincial de la AUGC en Cádiz.
Agustín David Domínguez, portavoz provincial de la asociación Jucil, asegura además que el nivel de violencia va en aumento. las asociaciones denuncian que nada de lo prometido ha llegado, ni más efectivos ni más medios. Y piden que se restablezca la unidad especializada OCON-SUR, desmantelada en 2022.
Desde el Gobierno, insisten -la última vez el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por carta ante el Parlamento Europeo- en que desde 2018 el Plan Especial de Seguridad para el Campo de Gibraltar ha permitido intensificar la lucha contra el narcotráfico.