su uso ha variado durante la pandemia
su uso ha variado durante la pandemia

Adiós a las mascarillas en espacios al aire libre después de un año de uso obligatorio

El 20 de mayo del año pasado el gobierno decretó el uso obligatorio de la mascarilla en todos los lugares públicos. Antes no estaba garantizado el suministro

Hemos pasado de la no obligatoriedad de la mascarilla a su uso obligatorio, e incluso a establecer multas para quien se negara a llevarla.

CANAL SUR MEDIA 19 June 2021

El próximo 26 de junio ya no será obligatorio el uso de mascarillas en el exterior, una medida decretada inicialmente en mayo de 2020 si no era posible mantener una distancia mínima de dos metros, y que comunidades y Gobierno fueron endureciendo para imponer su uso incluso si se respetaban los 1,5 metros de seguridad ante el repunte de contagios de covid.

La mascarilla es, sin duda, un elemento muy eficaz para contener el virus. Pero las decisiones sobre su uso han ido evolucionando desde que empezó la pandemia. Y no han estado exentas de polémica. A lo largo de todos estos meses de pandemia hemos pasado de la no obligatoriedad de la mascarilla, a su uso obligatorio, e incluso a establecer multas para quien se negara a llevarla.

Primero vivimos la confusión sobre si el uso de la mascarilla era o no aconsejable. Pero el 20 de mayo del año pasado el gobierno decretó el uso obligatorio de la mascarilla en todos los lugares públicos. La medida no se había aplicado antes, a pesar de estar en pleno pico de la pandemia, porque no había suministro, como se dedujo de las palabras de Fernando Simón que puedes escuchar en el vídeo.

Los primeros grandes cargamentos de mascarillas llegaban desde China a mediados de marzo y se destinaban al personal sanitario que trabajaba sin la protección adecuada. Las fábricas de textil se reinventaron, y amas de casa, profesionales de la moda, y voluntarios se pusieron a fabricar y donar mascarillas de tela. A las farmacias llegaban a cuentagotas y los precios se dispararon.

Tras varios meses de debate sobre si el uso de las mascarillas debía de ser generalizado u opcional para evitar los contagios, el 21 de mayo de 2020 fue el primer día en el que los mayores de seis años se vieron obligados a utilizarlas en todos los espacios públicos -abiertos o cerrados- cuando fuera imposible mantener una distancia de seguridad de dos metros.

Así lo estableció una orden del Ministerio de Sanidad, que excluía de esta obligación a personas cuyo uso estuviera contraindicado por motivos de salud o a los que salieran a correr o montar en bicicleta. Eximía también de su uso en actividades incompatibles con su utilización, como la ingesta de alimentos y bebidas, y en circunstancias en las que exista una causa de fuerza mayor o situación de necesidad.

Esta norma iba a perder su vigencia al finalizar el primer estado de alarma el 21 de junio del 2020, pero el real decreto de "nueva normalidad", aprobado unas semanas antes, volvió a imponer el uso de la mascarilla al aire libre, aunque redujo la distancia de seguridad a 1,5 metros.

Pero el repunte de contagios en el verano llevó a las comunidades a imponerla en sus territorios, incluso en situaciones en las que se pudiera mantener la distancia social. Cataluña, Baleares y Extremadura fueron las primeras en hacerlo a principios de julio.

El decreto de nueva normalidad, convertido en proyecto de ley, tuvo una larguísima tramitación parlamentaria que acabó el pasado 30 de marzo con su publicación en el BOE.

En pleno segundo estado de alarma, esa ley de "nueva normalidad", que establecía la obligatoriedad del uso de las mascarillas aún manteniendo la distancia de seguridad de 1,5 metros, en el campo o en las playas, levantó las protestas de varias comunidades, que consideraban que había que aclarar "las excepciones" en su aplicación.

Sanidad tuvo entonces que "modular" la utilización de la mascarilla, que pasó a ser obligatoria en las playas cuando se esté paseando o en situaciones en que no haya distancia de seguridad, pero excluyó su uso durante el baño, la práctica de deporte o en los periodos de descanso en un lugar fijo, tanto en el mar como en piscinas y otros espacios acuáticos.

Para poder poner fin a las mascarillas en el exterior será necesario modificar o redactar una nueva ley de "nueva normalidad".

Por el momento no hay más datos sobre esta reforma normativa, ya que la ministra de Sanidad, Carolina Darias, se ha limitado a señalar que será una iniciativa "acorde al marco legal y de manera coordinada con las comunidades autónomas".

Lo dijo Darias el pasado miércoles en una rueda de prensa en la que esquivó hasta seis preguntas sobre las mascarillas y el fin de su obligatoriedad y que se produjo al término de la reunión del Consejo Interterritorial de Salud que, pese a las previsiones, no abordó este asunto, por lo que se espera que Sanidad y las comunidades lo analicen la próxima semana.

Será en el encuentro que celebrarán un día antes de que el jueves se reúna el Consejo de Ministros extraordinario en el que Sánchez ha anunciado que se aprobará el fin de la obligatoriedad de las mascarillas al aire libre después de trece meses.

ES NOTICIA