Tierra y Mar

Madera de chopo: un cultivo en auge, de gran valor ambiental y múltiples aplicaciones

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CANAL SUR MEDIA 10 July 2022

El álamo, o chopo, como se conoce en agricultura, es una especie originaria de la Península Ibérica. La plantación comercial en la Vega granadina del Genil, se inicia en la segunda mitad del siglo XIX. Lo que fue único aprovechamiento posible de las riberas inundables comienza a caer en picado hace dos décadas por el hundimiento de los precios de la madera y la competencia de la hortaliza.

Se pierden dos terceras partes de la superficie plantada. Ahora, esta tendencia se ha dado la vuelta y la agrupación Marjal Chopo, recién creada con 73 socios y 1.400 Has, encabeza el retorno de este cultivo.

El proyecto europeo Life: Madera para el Futuro quiere potenciar en la Vega de Granada el cultivo del chopo, con el doble propósito de contribuir a la lucha contra el cambio climático, mejorando el medio ambiente y a la vez fomentar el desarrollo económico local con la implantación de una industria rentable e innovadora enfocada en madera para la bioconstrucción. Ingeniería de la Edificación de la Universidad de Granada es uno de los socios.

El desenrolle de contrachapado, usado tradicionalmente para el embalaje de fruta en caja de madera, va quedando atrás.

La normalización industrial de la variedad es una de las partidas más exigentes del proyecto y sirve para cuantificar las cualidades mecánicas de la madera. Esto exige contar con un plantón certificado, adquirido en viveros registrados que además aportan garantía fito-sanitaria.

El proyecto Life invertirá 3 millones de euros. La Junta participa a través del IFAPA, que investiga con clones para mejorar las variedades vegetales. La adaptación a la escasez de agua es objetivo primordial en el estudio.

En este cultivo, la faena fundamental de cada año es una buena poda que evite los nudos a la madera; también el calendario de riegos y la prevención de plagas. La tala significa estaciones de 10 años. Y eso es en Granada, gracias a su clima, en Castilla-León hay que esperar quince para cortar. Esta larga cadencia de la chopera requiere de inversiones significativas. Exige al populicultor tener cierto músculo financiero.

El deseo de recuperar las alamedas granadinas trasciende el beneficio económico. Las arboledas de 'Populus' son un auténtico pulmón verde que refresca la temperatura del entorno. La especie tiene una enorme capacidad para secuestrar el CO2 de la atmósfera por su acelerado crecimiento. Sus ejemplares son eficaces depuradores de los nitratos agrícolas, previenen la erosión y son el nicho de una gran biodiversidad.