Los reyes magos traen móviles o tabletas a los más pequeños de la casa, y en solo unos años se han disparado los casos de miopía en niños de 7 a 12 años debido al abuso de estos dispositivos.
Cuidado si los reyes magos traen móviles o tabletas a los más pequeños de la casa porque en solo unos años se han disparado los casos de miopía en niños de 7 a 12 años debido al abuso de estos dispositivos.
Los niños los piden y los reyes los traen pero son los padres los que deben establecer límites y cumplirlos, no prohibir pero sí controlar y ofrecer alternativas Ojo con pedir a los Reyes tablets y móviles para los más pequeños.
Los niños de entre 7 y 12 años tienen actualmente media dioptría más de miopía que los universitarios de hace una generación, según alertan los ópticos, que atribuyen a un estilo de vida más sedentario y al uso intensivo de los móviles que los jóvenes sean cada vez más miopes y a edades más tempranas.
Los expertos en óptica avisan de que estos estilos de vida, poco tiempo al aire libre y mucho mirando pantallas, están dañando la salud visual de los jóvenes y, en mayor medida, están afectando a las mujeres, cuyas tasas de miopía son mayores.
Pero el grave problema de la visión no es el único: grandes problemas de apego, insomnio o estrés van aparejados lamentablemente al uso de móviles y tablets por menores. En cuestión de pocos años, el teléfono móvil ha pasado de ser una herramienta de comunicación a convertirse en una extensa plataforma de relaciones interpersonales.
Es común utilizar una pantalla táctil para entretener a un niño menor o darle el teléfono para que vea imágenes en movimiento y así poder desconectar un breve periodo de tiempo, pero es importante tener en cuenta que estas conductas deben dosificarse.
Exponer a una persona menor de edad a un uso prolongado del teléfono móvil puede asociarse a una cierta dependencia tecnológica y al sedentarismo. Aunque hay estudios que rechazan la correlación entre el uso de teléfonos en niños y falta de habilidades sociales, existen numerosas evidencias que ponen de manifiesto el peligro de no controlar la exposición a internet y a la comunicación a través del smartphone en niños menores de 14 años.