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"Lances" abre su edición con un espectacular ojeo de perdices en la sierra norte de Sevilla

Cazadores de distintos países participan junto a españoles en una jornada de caza tradicional que pone en valor la dificultad, el entorno y la singularidad de estas modalidades propias de España.

Comunicación RTVA 15 febrero 2026

El programa “Lances” abre su emisión de este domingo, 15 de febrero, con un ojeo de perdices, una modalidad de caza, al igual que la montería, profundamente arraigada en España y que resulta especialmente atractiva para cazadores extranjeros. En esta ocasión, participantes franceses, belgas y procedentes de países árabes comparten jornada con cazadores españoles en un grupo heterogéneo que pronto se integra y disfruta de una experiencia cinegética única.

La cacería se desarrolla en un privilegiado entorno de la sierra norte sevillana, donde el encinar añade un grado extra de dificultad a los lances. A diferencia de la campiña, la vegetación no siempre concede el tiempo necesario para encarar y disparar, lo que exige mayor destreza y rapidez por parte del cazador. Las perdices descolgándose desde los cerros con vuelos vertiginosos y los disparos entre árboles convierten cada acierto en un logro especialmente valorado, muy por encima de situaciones más cómodas y previsibles.

Tras las noticias de caza y pesca, el programa aborda un aspecto clave de la caza menor: la alimentación del reclamo y de la perdiz durante la temporada cinegética, un apartado fundamental para garantizar el buen estado de las aves y el correcto desarrollo de la actividad.

En el bloque “En la Red”, se tratarán diversos contenidos de actualidad, como la Liguilla Social de Podenco Andaluz, un vídeo resumen del Proyecto Bosques y el importante papel de los buitres como eliminadores naturales de cadáveres, además de la correcta gestión de los subproductos derivados de la actividad cinegética para prevenir la propagación de enfermedades como la peste porcina africana.

Para cerrar, “Lances” se traslada a un embalse andaluz para aprovechar una breve tregua entre las borrascas que han azotado la comunidad y practicar la pesca de carpas “a la inglesa”. La notable subida del nivel del agua en pocos días incrementa la dificultad: vegetación sumergida, riesgo de enredos y abundante alimento natural obligan al pescador a afinar la elección del puesto. Una situación compleja que demuestra cómo la experiencia y la observación siguen siendo claves para lograr una buena jornada de pesca.

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