Nos adelantamos a la celebración de esta efeméride el próximo sábado 21 de marzo, cuyo principal objetivo es crear conciencia sobre el valor que tienen las personas con Síndrome de Down en la sociedad.
“La Tarde, Aquí y Ahora”, con Juan y Medio y Eva Ruiz, celebraremos por adelantado el Día Mundial del Síndrome Down que se celebra el próximo sábado. La música también tendrá su espacio en el plató del programa, que contará con la actuación de Marta Soto.
Como cada día, la sección “En Compañía” volverá a ser uno de los momentos más emotivos del programa con la visita de nuevos invitados que buscan poner fin a su soledad. Paqui tiene 79 años, es viuda y viene de Maracena, Granada. Se divorció de su primer marido hace 46 años y enviudó del segundo, al que considera el gran amor de su vida, hace seis. Es una mujer luchadora, que no se queda de brazos cruzados antes las adversidades y aunque, en los últimos años, ha tenido que superar momentos muy difíciles, sabe muy bien lo que quiere y no teme “el qué dirán”. No le da miedo estar sola, pero sí le gustaría tener un compañero con el que recuperar la ilusión.
También visitará el plató Manuel tiene 67 años, está divorciado y vive en San Juan de Aznalfarache, Sevilla. En los 10 años que lleva divorciado ha tenido una pareja que terminó hace un año, el tiempo que lleva solo. Aunque es un hombre activo y el día lo sobrelleva, cuando llega la noche y se ve solo en casa, es cuando la cabeza empieza a dar vueltas y es consciente de lo que echa en falta una compañera. Se define como un hombre tímido, romántico y ha visto en el programa su mejor opción para dejar atrás esa soledad que cada día le pesa más.
Y en nuestro sillón naranja recibimos a Tere. Tiene 48 años, está divorciada y vive en Jauja, una pedanía de Lucena, Córdoba. Nos contará que, tras 24 años de matrimonio su relación se enfrió hasta tal punto que terminaron siendo más compañeros de piso que una pareja. Su vida se resume en trabajar y trabajar fuera y dentro de su casa, y aunque su hijo pequeño sigue viviendo con ella, echa en falta tener un compañero que le devuelva la alegría que, al estar sola, está perdiendo.