Planck golpeó en una puerta y la preguntó a un profesor al que consideró suficientemente mayor;
-Disculpe, señor, ¿sabe usted en que salón va a dar su conferencia de hoy el profesor Planck?
El profesor se le aproximó, le tomó del hombre y le dijo:
-¡Jovencito, no vaya allá! Usted es demasiado joven para las clases de profesor Planck.