Cuando Tesla llegó a Estados Unidos, Edison le pidió que reparara el generador de la embarcación Oregon. A cambio le prometió una buena recompensa. Tesla trabajó por veinte horas ininterrumpidas. Cuando se dirigía a su casa en la mañana se encontró a Edison.
-Miren al europeo, tambaleándose de bar en bar, con la borrachera viva, sin haber arreglado el barco, le dijo Edison a su acompañante.
-El barco ya zarpó -contestó con calma Tesla y pidió su recompensa.
-Estos europeos no entiende el humor americano -respondió Edison.