Aunque parece que la partícula espacial que colisionó con el satélite tenía una dimensión milimétrica y apenas unos gramos de masa, la gran velocidad del impacto en una zona vital del mismo ha ocasionado daños no recuperables. El satélite está estable, completo y en una órbita muy excéntrica, de forma que no interferirá en las operaciones espaciales presentes o futuras, y su pérdida no supone ningún perjuicio a nivel económico, al contar con un seguro frente a este tipo de daños, ha precisado Indra.