El cohete tiene una estimación de 70 toneladas de peso y tendrá una altura equiparable a la de un edificio de once plantas. Pero lo curioso es que la mayor parte de las piezas parten de una lámina de acero a la que se le va dando forma. "Partimos de una chapa plana de aluminio y todas las piezas que salen se mecanizan para reducir material y aligerar", explica María Jesús Alberola, directora de proyecto en PLD Space.