El periodista Jesús Gallego ha contado en Buenos días Gente de Andalucía cómo ha rescatado del olvido el accidente del vuelo de Avianca, ocurrido el 27 de noviembre de 1983 en la localidad madrileña de Mejorada del Campo, donde fallecieron 181 personas.
El periodista Jesús Gallego ha rescatado del olvido una de las mayores tragedias aéreas de España en su nueva novela, 'Náufragos del cielo'. El libro reconstruye el accidente del vuelo 011 de Avianca, ocurrido el 27 de noviembre de 1983 en la localidad madrileña de Mejorada del Campo, donde fallecieron 181 personas tras una serie de errores de navegación durante la fase de aproximación al aeropuerto de Barajas.
Según ha explicado Gallego en Buenos días Gente de Andalucía, la obra no solo narra el siniestro, sino que explora las emociones y sueños de quienes viajaban en aquel Boeing 747, ofreciendo una crónica de una España que "tenía tantas ganas de modernizarse que no nos dábamos cuenta de todo lo que sucedía a nuestro alrededor".
Uno de los puntos más críticos que aborda el autor es que el desastre se produjo en un contexto de tecnología de control aéreo anticuada, heredada de los tiempos de la dictadura. Gallego sostiene que, si España hubiera contado con sistemas de aviso de altitud mínima adecuados, los controladores podrían haber advertido a la tripulación del peligro inminente.
Sobre la fragilidad de la seguridad aérea en esa época, el periodista aportó un dato estremecedor: "Entre 1970 y 1985, murieron en España en accidentes de avión 1.780 personas", una cifra que hoy resultaría inasumible pero que en aquel entonces formaba parte de una realidad a la que la sociedad se había acostumbrado.
La novela profundiza especialmente en la figura de cuatro reconocidos escritores que perdieron la vida en el impacto: Marta Traba, Ángel Rama, Jorge Iván Gerontia y Manuel Escorza. Gallego relató que se sintió impulsado a investigar tras leer que el suceso fue apodado como "el vuelo maldito de los escritores". Viajaban a Madrid para participar en un congreso literario.
Para el autor, el proceso creativo ha supuesto un fuerte impacto emocional: "Saber que algunos de esos personajes iban a morir cuando yo estaba escribiendo sus vidas, realmente me produjo un shock", admitió al detallar cómo entrelazó la realidad histórica con la ficción para dar voz a pasajeros y tripulantes.
Finalmente, Gallego ha recordado la dantesca escena en Mejorada del Campo, donde la noticia del accidente atrajo a curiosos que salían de la "movida madrileña" hacia los campos de cultivo para ver los restos del avión. "Fue un espectáculo dantesco lo que hubo esa madrugada en los campos de Mejorada del Campo", señala el autor, describiendo los atascos de taxis y vehículos de emergencia en caminos de tierra.
El libro funciona como una reparación simbólica dedicada a los familiares, quienes enfrentaron la dureza de identificar a sus seres queridos en condiciones traumáticas tras viajar desde Colombia.