La Bienal de Flamenco de Sevilla vuelve a convertir el Teatro Alameda en uno de sus epicentros más vibrantes con una programación de nueve espectáculos que, entre el cante, el toque y el baile, invitan al público a un recorrido sensorial y emocional planteando este espacio como un punto de encuentro para artistas y aficionados en el que la noche se articula en un viaje progresivo que transita desde la juventud hasta la celebración más genuina, pasando por la memoria. Artistas como Ángeles Toledano, José del Tomate, Joselito Acedo, Pastora Galván, Capullo de Jerez, Juan y Bernardo Parrilla, y Carrete de Málaga, entre muchos otros, protagonizarán estas veladas que forman parte de un todo con identidad propia.
El director de la Bienal, Luis Ybarra, ha descrito la programación de este teatro como “un revulsivo para los trasnoches, un punto de encuentro para el público y los artistas, por el espacio en el que se ubica y la atmósfera que rezuma”. Refiriéndose a las propuestas, ha añadido que “le proponemos al aficionado un viaje dividido en tres fases. No se trata de que analice estos tres bloques, ni si quiera que los diferencie de manera consciente, sino que al acudir de manera asidua sienta que algo ocurre. Que todo tiene un principio y un final. Un desarrollo más perceptivo que narrativo”. Según ha explicado, esos tres bloques son la juventud, la memoria y lo salvaje.
La primera en subir al escenario del Teatro Alameda será Ángeles Toledano, que el 12 de septiembre estrenará sobre sus tablas ‘La misma sangre del cuerpo’. La artista jiennense se ha consolidado como una de las voces más singulares del panorama actual gracias a un cante que, partiendo de la raíz más ortodoxa, se abre a una sensibilidad contemporánea y profundamente personal.
En este primer tramo del viaje, el dedicado a la juventud, también se embarca con su baile Macarena López para estrenar, el 14 de septiembre ‘Sobre todas las cosas’, donde la artista plantea un desafío íntimo y escénico: qué ocurre cuando el cuerpo deja de ser el único sostén. A partir de ahí, articula una pieza en la que voz, movimiento, silencio y presencia conviven para dar forma a un recorrido que transita entre lo cotidiano y lo sagrado, abordando cuestiones como la identidad, la espiritualidad o la memoria desde la ironía y la ternura.
Le sigue José del Tomate, presentando su ‘Sonanta 3.0’ el 16 de septiembre; una propuesta que parte de la tradición para adentrarse en territorios sonoros contemporáneos. El artista, que pertenece a una estirpe fundamental del flamenco (hijo de Tomatito y sobrino del legendario Niño Miguel), ha heredado como un idioma su relación con la guitarra. En ‘Sonanta 3.0’, emprende un proceso de deconstrucción de su propio legado: revisita la herencia recibida para cuestionarla y reconstruirla desde una mirada personal, en un diálogo constante entre memoria y experimentación.
Y cierra este primer apartado del viaje la Gala del Círculo Andaluz de Jóvenes Flamencos, en colaboración con el Instituto Andaluz de la Juventud, el 20 de septiembre. Nacido con el objetivo de promocionar, fomentar y poner en valor las iniciativas artísticas relacionadas con el flamenco de jóvenes residentes en Andalucía de entre 14 y 25 años, el circuito seleccionará en su segunda edición cuatro propuestas artísticas en las modalidades de baile, cante, toque y otros instrumentos.
El Teatro Alameda abrirá el periplo por la memoria el 22 de septiembre con la noche única que brindará Joselito Acedo y su ‘Patio’, una propuesta que evoca los antiguos corrales de vecinos de Triana como espacios de convivencia, creación y transmisión del flamenco. Acompañado por artistas de distintas generaciones como Manolo Marín, Pastora Galván, Rafael Riqueni y José Acedo padre, el guitarrista trianero propone un viaje íntimo a ese microcosmos donde el idioma común es el flamenco.
En este apartado del trayecto encontramos también a Ezequiel Benítez, que presentará ‘Lo que nadie ve’ el 24 de septiembre. El cantaor jerezano llevará a escena su séptimo trabajo discográfico, en el que se adentra en las emociones ocultas y en todo aquello que permanece fuera del foco, pero que da sentido al cante. Concebido como un homenaje a los silencios y a las verdades no dichas, el espectáculo traza un recorrido íntimo en el que cada tema funciona como un espejo del alma, donde el flamenco se convierte en vehículo de expresión de la lucha invisible, el sacrificio y el amor profundo que sostienen la creación artística.
Y cierra este paseo por la memoria Pastora Galván con el estreno absoluto de ‘Tribusssh!’ el 26 de septiembre. Heredera de una de las sagas más influyentes del baile sevillano —hija de José Galván y hermana de Israel Galván—, la artista ha construido un lenguaje propio que, desde la raíz del baile femenino tradicional, se distingue por su fuerza expresiva, su compás rotundo y una personalidad escénica inconfundible.
La parte final, esa vertiente auténtica de la fiesta, llegará de la mano de Manuel Cuevas y Miguel de Tena poniendo en escena su ‘Por Vallejo’ el 28 de septiembre; una noche única que rinde homenaje a la figura de Manuel Vallejo desde el respeto a la tradición y la profundidad del cante clásico. Ambos artistas, reconocidos con la Lámpara Minera (máximo galardón del Festival del Cante de las Minas), representan una forma de entender el flamenco arraigada en el conocimiento y la ortodoxia, forjada en peñas y concursos.
Y salvaje será también la siguiente noche única. Capullo de Jerez y José de los Camarones ofrecerán el espectáculo ‘Los flamencos no van a la barbería’ el 30 de septiembre; una declaración de libertad en la que la melena se convierte en símbolo de un cante sin recortes, directo y sin artificios. Dos figuras únicas del cante jerezano, forjadas en una edad de oro marcada por la intensidad de la noche y la experiencia vital, se encuentran en escena para dialogar desde el riesgo, la improvisación y la autenticidad.
La noche del 1 de octubre será el fin de fiesta en el Teatro Alameda. Juan Parrilla y Bernardo Parrilla, junto a Diego Carrasco y Carrete de Málaga, presentarán ‘Herencia’ en una noche única concebida como celebración y legado. El espectáculo, impulsado por Juan Parrilla, es un homenaje a las raíces familiares y artísticas que han marcado su trayectoria, desde su Jerez natal hasta su vínculo con grandes figuras del flamenco y la danza. A través de un repertorio que recoge esa memoria, con evocaciones a referentes como Moraíto Chico, Enrique de Melchor o Lola Flores, los hermanos Parrilla trazan un recorrido emocional donde la flauta y el violín se convierten en vehículos de una tradición viva y en constante evolución.