El diseñador gaditano, que está recibiendo numerosos premios en sus inicios en el mundo de la moda, ha presentado la colección 'Tuya siempre' inspirada en la lucha de su abuela contra el Alzheimer.
A sus 23 años, el gaditano Adrián Marín se ha consolidado como una de las figuras emergentes más brillantes de la moda flamenca, tras alzarse con premios como 'Volantes de Cádiz' y el galardón a noveles en Huelva. A pesar de haber cogido una aguja por primera vez hace apenas tres años, su talento le ha llevado a presentar 'Tuya siempre', una colección de 12 vestidos que ha emocionado a la crítica por su profundidad técnica y sensibilidad. El diseñador, que actualmente compagina sus estudios de patronaje industrial con cursos especializados en flamenca, destaca por un proceso creativo minucioso y personal.
La inspiración de su último trabajo nace de un vínculo íntimo con sus raíces y la lucha de su abuela contra el Alzheimer. Marín ha explicado en "La mañana de Andalucía" que el concepto surgió al observar postales antiguas y las dedicatorias que su abuela aún recuerda: "Saqué un estampado en el que todas las telas eran la letra de mi abuela". Esta propuesta no solo es estética, sino una narrativa visual sobre el paso del tiempo y los recuerdos familiares.
El trabajo de Marín es casi íntegramente artesanal, contando únicamente con el apoyo de una de sus abuelas para las terminaciones manuales, ya que él mismo se encarga del patronaje y la confección. Sobre esta colaboración familiar, el diseñador comenta que "ahora mismo estoy trabajando yo y me ayuda mucho mi abuela. Todo lo que es a mano se lo voy pasando para que ella me ponga las etiquetas".
Para Adrián Marín, la moda flamenca es una plataforma de expresión que va mucho más allá de la pasarela, comparando la creación de cada colección con un proceso vital. "El proceso yo me lo tomo como si fuera un embarazo. Para mí son como 9 meses en los que tienes que primero buscar la idea", afirma el joven diseñador, quien defiende que en cada desfile "tienes que contar algo, tienes que reivindicar algo".
Con la mirada puesta en finalizar sus estudios en junio, Marín ya recibe numerosos encargos mientras planea el futuro de su propio taller.