Es una de las principales conclusiones del informe 'La vivienda, cimiento de desigualdades', de Oxfam Intermón. En "Andalucía Ahora" de Canal Sur Radio hablamos con Alejandro García-Gil, responsable de políticas de protección social y empleo de la ONG.
El acceso a la vivienda acentúa la desigualdad. Se trata de una brecha que impacta especialmente en los hogares que viven de alquiler: el 61 % de las personas inquilinas no logra ahorrar debido a los elevados costes de la renta y más de la mitad de ellas (58 %) cree improbable adquirir una vivienda en el futuro.
Esta es una de las principales conclusiones del informe 'La vivienda, cimiento de desigualdades', de Oxfam Intermón. En "Andalucía Ahora" de Canal Sur Radio hablamos con Alejandro García-Gil, autor del informe y responsable de políticas de protección social y empleo de la ONG.
"Vivir de alquiler no sale a cuenta. Hoy por hoy el alquiler en España está tan alto que las familias que viven en una vivienda alquilada tienen que dedicar una parte demasiado grande de sus salarios, de sus ingresos, a pagar el alquiler", explica García-Gil.
El 85 % de los inquilinos destina más del 30 % de sus ingresos al pago de la renta, y una de cada tres supera el 50 %. De este modo, las familias "al pagar tanto por costear su vivienda, no pueden ahorrar; y al no ahorrar, no pueden afrontar la entrada de una vivienda en propiedad; de modo que no tienen escapatoria, están atrapadas en estos alquileres a precios tan elevados", destaca el responsable de Oxfam Intermón.
A partir de los datos extraídos de la encuesta "Vivir la Desigualdad II", realizada por la organización en 2025 a 4.102 personas, el 61 % de los inquilinos no logra ahorrar debido a los elevados costes de la renta y más de la mitad (58 %) considera improbable adquirir una vivienda en el futuro. En este contexto, la herencia se perfila como un mecanismo cada vez más relevante en el acceso.
Por el contrario, el 60 % de quienes tienen su casa completamente pagada sí ahorra todos los meses. Entre los hogares con hipoteca, el 62 % dedica más del 30 % de sus ingresos al pago de la vivienda y una de cada cinco, el 50 %.
Una de cada tres personas que pagaron una renta -alrededor de tres millones- sufrieron el último año "desahucios invisibles", finalizaciones de contrato o subidas inasumibles que derivan en mudanzas forzosas.
El impacto, agrega el informe, es más acentuado entre extracomunitarios (37 %) y jóvenes menores de 35 años (31,9 %). En el caso de estos últimos, uno de cada dos tuvo que regresar al hogar familiar.
El aumento del coste también se traduce en cambios en las condiciones de vida, ya que el 13 % de quienes alquilan comparte su hogar con personas sin parentesco, una proporción que alcanza el 22 % entre la población migrante. Entre el grupo de 25 y 34 años, llega al 27,7 %. No obstante, también afecta a una de cada diez personas de entre 35 y 54 años.
Oxfam reclama una respuesta coordinada entre el Gobierno, CCAA y ayuntamientos; garantizar la protección para más de 60.000 hogares vulnerables que corren el riesgo de ser desahuciados tras el rechazo del "escudo social"; regular los precios y ampliar la duración de los contratos; frenar prácticas especulativas; avanzar hacia una fiscalidad centrada en el uso de la vivienda; ampliar el parque de vivienda pública, e impulsar modelos alternativos.