La periodista granadina de Canal Sur ha publicado 'Soledades al filo de la pólvora', su sexta novela con la que ha acudido a "La noche de Canal Sur Radio con Rafa Cremades".
La periodista granadina María Jesús Peregrín ha presentado su sexta novela, titulada 'Soledades al filo de la pólvora', una obra de género negro que profundiza en las sombras de la sociedad actual. La trama sigue a Martín Expósito, un inspector de policía huraño y a punto de jubilarse, quien debe investigar la desaparición de una periodista en un hotel de lujo en Madrid mientras se enfrenta a un caso similar ocurrido hace veinte años en un pequeño pueblo.
Según ha contado la autora en "La noche de Canal Sur Radio con Rafa Cremades", aunque el título evoca violencia, la verdadera esencia radica en las ausencias, afirmando que "al final hay alguien que desaparece; es difícil que alguien no acabe tumbado en el suelo".
La novela aborda realidades crudas como las redes de prostitución, el sexting y las infidelidades vinculadas a la soledad no deseada. Peregrín sostiene que muchas parejas actuales se refugian en aplicaciones de citas debido a una baja autoestima y un vacío emocional profundo. Para la escritora, el problema principal es que "el desgaste silencioso del desamor está arrastrando ahora mismo a las parejas hacia la infidelidad", un fenómeno que ocurre tanto en hombres como en mujeres que, a pesar de estar hiperconectados tecnológicamente, se sienten más solos que nunca.
Uno de los puntos más destacados del libro es su compromiso social, especialmente a través de la figura de las 'Kellys' o camareras de piso, personificadas en el personaje de Tana. Peregrín utiliza su obra para dar voz a estas trabajadoras, describiéndolas como mujeres "condenadas a recoger las inmundicias de los demás, llenando huecos de necesidad y desamparo con los peores trabajos".
La autora defiende que, a diferencia del periodismo inmediato, que no permite detenerse en los detalles, la ficción le permite denunciar el abuso de poder y la precariedad laboral con mayor profundidad.
Finalmente, la obra plantea una reflexión sobre la evolución de la mujer y el fin de las estructuras patriarcales. A través de la investigación del inspector, se muestra cómo los personajes femeninos de hoy en día ya no aceptan imposiciones externas sobre su propio cuerpo.
Tras un exhaustivo proceso de documentación con psicólogos e inspectores, Peregrín concluye con una advertencia sobre las falsas expectativas en las relaciones modernas, señalando que "en un caballo de Troya no hay siempre un príncipe azul".