El tribunal de Los Ángeles ha condenado a las dos empresas a pagar 3 millones de dólares a una joven de 20 años por generarle una dependencia dañina.
El jurado cree que el diseño atractivo de las redes es utilizado de forma consciente para enganchar.
Las redes sociales son adictivas y dañan a los menores. Es la conclusión de un tribunal de Los Ángeles, en Estados Unidos, que ha dictado una sentencia pionera. Meta y Youtube deberán pagar 3 millones de dólares a una joven de 20 años por generarle una dependencia dañina.
El diseño atractivo de Facebook, Instagram y Youtube es la clave. El jurado asegura que ese aspecto engancha a los menores y se usa de forma negligente para causarles dependencia. El juez llamó a declarar al mismísimo Mark Zuckerberg, el creador de Facebook e Instagram, y una de las personas más ricas del mundo.
Esta sentencia es un punto de partida. En los próximos meses se esperan centenares de reclamaciones a las tecnológicas por una cuestión que ya se considera un problema público.
Un grupo de madres de adolescentes aguardan con nervios la sentencia: los abrazos y los gritos no se hacen esperar tras conocerla. No me lo puedo creer, grita una de ellas. Han llevado fotos de su hijos y una gran pancarta con los nombres de centenares de adolescentes víctimas de las redes sociales.
Tras 40 horas de complejas deliberaciones un jurado californiano le ha dado la razón a Kayle, una joven de 20 años que denunció a Meta y Youtube. En su denuncia cuenta que empezó a ver vídeos de Youtube con seis años. Con nueve tenía móvil y usaba Instagram; con 10, TikTok y con 11, Snapchat. Llegaba a pasar hasta 16 horas al día en dichas aplicaciones y tenía ataques de pánico si le quitaban el móvil.
Son muchos los padres que han reconocido a sus hijos en la historia de Kayle, que pasó por depresión, ansiedad y sufrió problemas de dismorfia corporal. Ahora recibirá 3 millones de dólares de indemnización. Su caso es uno de los muchos que se juzgarán este año en Estados Unidos contra estas empresas. Esta sentencia sienta jurisprudencia al hacer notar que efectivamente las tecnológicas pueden causar daños personales y abre la puerta a otros procesos que podrían aumentar las multas.