Marruecos acepta sumarse a la lista de países árabes que reanudan sus relaciones diplomáticas con Israel.
Poco después de conocerse esta decisión de Estados Unidos, España y Marruecos han anunciado que aplazan a febrero la cumbre bilateral que tenían previsto celebrar en Rabat este próximo jueves, 17 de diciembre
Ha perdido las elecciones pero Donald Trump es presidente todavía y piensa ejercer hasta el final, con materias tan sensibles para España como la decisión tomada de que Estados Unidos reconozca ahora la soberanía marroquí del Sáhara Occidental. Una posición que rompe con la política tradicional de Estados Unidos sobre la cuestión. A cambio, Marruecos acepta sumarse a la lista de países árabes que reanudan sus relaciones diplomáticas con Israel. Poco después de conocerse esta decisión de Estados Unidos, España y Marruecos han anunciado que aplazan a febrero la cumbre bilateral que tenían previsto celebrar en Rabat este próximo jueves, 17 de diciembre.
Today, I signed a proclamation recognizing Moroccan sovereignty over the Western Sahara. Morocco's serious, credible, and realistic autonomy proposal is the ONLY basis for a just and lasting solution for enduring peace and prosperity!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) December 10, 2020
"Hoy firmé una proclamación reconociendo la soberanía marroquí sobre Sáhara Occidental. íLa propuesta de autonomía seria, creíble y realista de Marruecos es la única base para una solución justa y duradera por una paz y prosperidad perdurables", escribió Trump en su cuenta Twitter. El mandatario saliente de EE.UU. concluyó sus anuncios tuiteros recordando que "Marruecos reconoció a Estados Unidos en 1777". "Es por tanto apropiado que reconozcamos su soberanía sobre el Sáhara Occidental", zanjó.
EEUU NO CREE QUE UN ESTADO SAHARAUI INDEPENDIENTE SEA "REALISTA"
El texto de la proclamación de Trump señala que "EE.UU. cree que un Estado saharaui independiente no es una opción realista para resolver el conflicto y que una autonomía genuina bajo soberanía marroquí es la única solución viable".
"Instamos a la partes a iniciar conversaciones sin retraso, empleando el plan de autonomía de Marruecos, como el único marco para negociar una solución aceptable mutuamente", exhortó el presidente.
"Para facilitar el progreso hacia este objetivo -siguió-, Estados Unidos alentará el desarrollo económico y social con Marruecos, incluyendo el territorio del Sáhara Occidental, y con ese fin abrirá un consulado en el territorio del Sáhara Occidental, en Dajla, para promover las oportunidades económicas y comerciales en la región".
En un comunicado, la Casa Blanca reveló que Trump habló este jueves con el rey marroquí, Mohamed VI, al que le reiteró su apoyo a "la propuesta de autonomía seria, creíble y realista de Marruecos, como la única base para una solución justa y duradera a la disputa sobre el territorio del Sáhara Occidental".
Durante esa conversación, según la Casa Blanca, el rey marroquí "acordó reanudar las relaciones diplomáticas entre Marruecos e Israel y expandir la cooperación económica y cultura para impulsar la estabilidad en la región".
CUARTO PAÍS ÁRABE EN NORMALIZAR LAZOS CON ISRAEL
Con este anuncio, Marruecos se convierte en el cuarto país árabe que normalizará lazos con Israel, después de Emiratos Árabes Unidos (EAU), Baréin y Sudán; todos ellos arreglos auspiciados por la Administración de Trump.
En esos acuerdos ha tenido un papel fundamental el asesor y yerno de Trump, Jared Kushner, en quien el mandatario ha delegado la función de mediar para alcanzar esos pactos.
En una llamada telefónica con periodistas, Kushner explicó que Marruecos e Israel pondrán en marcha en breve vuelos directos que los conecten y "se abrirán embajadas en el futuro cercano".
Preguntado sobre si España y la ONU estuvieron implicados en las conversaciones, Kushner recordó "la fuerte relación entre EE.UU. y Marruecos" y los lazos comerciales y de inteligencia entre ambos.
"Este es un asunto que ha estado ahí por largo tiempo, y francamente, no ha habido ningún progreso sobre una resolución, y la esperanza es que este paso sea, número uno, un reconocimiento de la inevitabilidad de lo que va a ocurrir, pero puede también romper el bloqueo y ayudar a avanzar en asuntos en el Sáhara Occidental, donde queremos que la gente del Polisario tenga mejores oportunidades para una vida mejor", detalló.
La reacción de Rabat no se hizo esperar y el Gobierno marroquí confirmó que establecerá relaciones diplomáticas con Israel "lo antes posible" y la apertura de vuelos directos entre ambos países.
Los lazos se materializarán en "la reapertura de las oficinas de enlace en los dos países", como las que existieron hasta 2002, lo que da a entender que no tendrán rango de embajadas, y serán oficinas con un cometido principalmente económico y tecnológico.
APOYO INÉDITO PARA MARRUECOS
Estas medidas, que constituyen un gran viraje en la política marroquí y un logro inédito en sus apoyos internacionales sobre la cuestión del Sáhara, se anunciaron en un comunicado del Gabinete Real marroquí, dado que la política exterior es uno de los dominios exclusivos del monarca.
Por su parte, el Frente Polisario condenó la decisión de Trump de reconocer la soberanía de Marruecos sobre los territorios que desde 1975 ocupa en la antigua colonia española del Sáhara Occidental.
En declaraciones a las que tuvo acceso Efe, el representante saharaui ante la Unión Europea, Oubi Bachir, consideró que la resolución firmada por el mandatario norteamericano no cambia la naturaleza jurídica e histórica del Sáhara Occidental y advirtió de que la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) intensificará su lucha en favor de la independencia.
Mientras, la ONU defendió que la solución al conflicto debe basarse en las resoluciones del Consejo de Seguridad y aseguró que su postura no cambia en absoluto con el reconocimiento de la soberanía marroquí en el territorio por parte EE.UU.
Desde Ramala, la ministra de Asuntos Exteriores de España, Arancha González Laya, que está de visita en Israel y Palestina, instó a respetar las resoluciones de la ONU sobre el Sáhara Occidental.
Tras dar la bienvenida a la normalización de lazos entre Marruecos e Israel, Laya recordó que "queda por resolver la paz entre israelíes y palestinos y queda por resolver la cuestión del Sáhara Occidental, y en ambos casos la posición de España es muy clara: respeto a las resoluciones de Naciones Unidas para buscar una vía de resolución también a esas dos cuestiones".
El gesto de Trump llega cuando en el Sáhara se libran una serie de ataques armados (que el Frente Polisario llama "guerra") que constituyen el momento de mayor tensión en la zona desde 1991, cuando se firmó el alto el fuego ente las partes, que Marruecos considera vigente pese al intercambio de fuego.
ESPAÑA Y MARRUECOS APLAZAN LA CUMBRE BILATERAL
España y Marruecos han anunciado este jueves que se pospone a febrero del próximo año la Reunión de Alto Nivel (RAN) prevista para el próximo 17 de diciembre en Rabat debido a la situación derivada de la pandemia de la COVID-19. En un comunicado conjunto, ambos países han explicado que esta decisión se produce tras haber constatado que la situación epidemiológica actual impide celebrarla en la fecha prevista "con las garantías de seguridad sanitaria que se estiman convenientes por ambas delegaciones".
No obstante, han recalcado que esta reunión entre España y Marruecos "constituye un encuentro transcendental para el desarrollo de las profundas y densas relaciones de amistad y cooperación que existen entre dos socios estratégicos" como son estos dos países.
En esta misma línea, se han reafirmado en su voluntad de seguir reforzando la relación estratégica que une a los dos países, que firmaron un tratado de amistad hace treinta años.
Ahora, los dos Gobiernos confían en que en febrero la reunión pueda "desarrollarse con fluidez, incluyendo los encuentros habituales que son propios de una reunión de esta envergadura". Con todo, el comunicado no da detalles sobre si esta alusión se refiere a una posible audiencia con el Rey Mohamed VI o a otro tipo de reuniones, teniendo en cuenta que, en este caso, junto a la RAN estaba previsto un foro empresarial.
Esta cumbre bilateral con Marruecos (que oficialmente se llama reunión de alto nivel o RAN) se iba a celebrar en medio de fuertes restricciones de movimiento en este país. Así, la ministra portavoz, María Jesús Montero, afirmó que de ellas dependería el que el Rey Mohamed VI recibiese o no al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con motivo de su viaje a Rabat.
LA AUSENCIA DE IGLESIAS Y EL SAHARA
Una semana más tarde, afirmó que, con motivo de la pandemia, solo viajarían los ministros que tuvieran previsto firmar acuerdos con sus contrapartes marroquíes. Montero dijo que ese era el motivo de que en la delegación no se incluyese al vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, que sí participó en las recientes cumbres bilaterales con Italia y con Portugal.
Recientemente, el Gobierno aseguró que no le constaba ningún malestar en el seno del Ejecutivo marroquí por la posición del líder de Unidas Podemos, favorable a un referéndum de autodeterminación para el Sáhara Occidental.
En la Reunión de Alto Nivel figuraban sobre la mesa asuntos de vital importancia para España como la gestión de la inmigración irregular llegada a Canarias desde la fachada atlántica africana --Marruecos incluido--, así como cuestiones como el refuerzo de las relaciones económicas, la presencia de las empresas de ambos lados del Estrecho o la transición ecológica, entre otras muchas.
La Reunión de Alto Nivel se produce también justo después de que Rabat se haya anotado, este jueves, una importante victoria diplomática, ya que Estados Unidos ha anunciado que reconoce la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental.
No es la primera vez que se cancela con pocos días de antelación una cita de alto nivel con Marruecos. En enero de 2018 sucedió con una visita de Estado de los Reyes. No obstante, las fuentes españolas consultadas subrayan que en esta ocasión el único motivo son las restricciones sanitarias.