Durante casi dos horas, el mandatario ha amenazado con invadir Irán y ha defendido su política de aranceles en una intervención ante el Congreso de EE.UU. plagada de vítores, gritos y reproches.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sacó pecho este martes de todas las políticas impulsadas desde su regreso al poder en 2025, con especial hincapié en inmigración, economía o en la operación para capturar a Nicolás Maduro en un discurso sobre el estado de la Unión que ha estado plagado de vítores, gritos y reproches.
"Nuestra nación ha vuelto: más grande, mejor, más rica y más fuerte que nunca", dijo Trump al comienzo del discurso más largo de la historia, 108 minutos, ante una sesión conjunta del Congreso, provocando una gran ovación de la entusiasta bancada republicana que ha coreado "U-S-A" (Estados Unidos, por sus siglas en inglés) en varios puntos de la alocución.
A pesar de las casi dos horas que ha durado la intervención del presidente, sus seguidores leales se mostraron incansables y se levantaron con cada reivindicación del mandatario.
El presidente estadounidense ha exagerado sus logros y defendido sus aranceles tras el revés del Supremo. Y ha culpado de todo a los "locos" demócratas y a los migrantes. Del exterior, ha amenazado a Irán, "que no podrá tener un arma nuclear", ha advertido,, y ha calificado de victoria colosal la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro.
“Esta es la edad de oro de los Estados Unidos”, así ha cerrado sus casi dos horas de intervención, un discurso muy en clave interna donde ha presumido de mejorar la seguridad y acabar con el tráfico de drogas, y de bajar los impuestos pese al fallo "desafortunado" del Tribunal Supremo al tumbar sus aranceles.
Trump ha culpado de todos los males a los demócratas y sobre todo a los migrantes. No faltaron homenajes, entre ellos al líder ultra Charlie Kirk, cuya viuda recibió la ovación del Capitolio. Y ninguna mención a las víctimas del caso Epstein o a los estadounidenses asesinados por el ICE, la cuestionada policía antimigratoria.
Del exterior, ha calificado de victoria colosal la captura del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Y ha amenazado claramente a Irán que, ha dicho, nunca podrá tener un arma nuclear. Donald Trump avisa: “Nuestra nación ha regresado más grande, mejor, más rica y más fuerte que nunca”.
Así ha sonado en el Capitolio un Trump que ha querido cambiar el relato en su momento más delicado y a nueve meses para las elecciones de medio mandato.