Las tres operadoras de alta velocidad (Renfe, Ouigo e Iryo) ya tienen disponible en sus webs la venta de billetes entre Madrid y Sevilla para viajar a partir del martes.
El miércoles se cumple un mes del accidente, aunque en este tiempo, los trabajos de reparación de la vía se han visto afectados por la cadena de temporales
La línea de alta velocidad ferroviaria Madrid-Sevilla podría retomar las operaciones entre mañana, martes, y el miércoles, una vez que han finalizado los trabajos de recuperación de la vía tras el accidente de Adamuz (Córdoba) que dejó 46 muertos, ha dicho el ministro de Transportes, Óscar Puente.
Precisamente el miércoles se cumple un mes del accidente, aunque en este tiempo, los trabajos de reparación de la vía se han visto afectados por la cadena de temporales que han azotado la península y han dificultado las labores.
Las tres operadoras de alta velocidad (Renfe, Ouigo e Iryo) ya tienen disponible en sus webs la venta de billetes entre Madrid y Sevilla para viajar a partir del martes.
La línea ferroviaria se encuentra suspendida desde el accidente del pasado 18 de enero y desde el 28 de enero los técnicos de Adif trabajaban en la reapertura del servicio, aunque el temporal que azotó Andalucía retrasó los trabajos porque algunas operaciones no se pueden hacer con lluvia.
En este mes tras el accidente, sólo se podía llegar por AVE (Renfe) desde Madrid a Villanueva de Córdoba, punto en el que los viajeros eran trasladados en autobús hasta Córdoba capital, para retomar allí la línea de alta velocidad hasta Sevilla.
Renfe es la única operadora que había habilitado un servicio alternativo de transporte.
Este miércoles se cumple un mes del trágico accidente que segó la vida de 46 personas en Adamuz y aún se siguen investigando las causas de la rotura de la vía que provocó el descarrilamiento. Una de las hipótesis, que publica hoy el diario El Mundo, señala a una degradación del acero del carril como posible origen.
Al parecer, los técnicos habrían descubierto una pequeña mancha que podría ser síntoma de un defecto en el material. Si esa degradación estuviera ahí antes del accidente, sería el fabricante, Arcelor, quien tendría que dar explicaciones, algo que harán, dicen, cuando haya un informe definitivo de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios.