Francia es el primera país europeo que comienza a legislar para vetar el acceso a las redes a los menores de 15 años.
Tres expertos, Carlos Represa, Walter Jones y Gonzalo Alcántara, ponen sobre la mesa las posibles ventajas e inconvenientes.
Francia es el primer país europeo que comienza a legislar la prohibición de acceso a las redes sociales para los menores de edad. El debate está sobre la mesa y en el programa "Andalucía Ahora" de Canal Sur Radio varios expertos analizan si en España se puede llegar a un escenario similar y, sobre todo, si la medida será viable y positiva.
Las voces autorizadas ven el camino abierto por Francia con dudas, discrepancias y matices.
Carlos Represa, presidente de la Asociación para la Protección de Menores en la Red, lo ve con "cautela, porque ya tenemos experiencia de Australia y otras anteriores con leyes que tienen a la prohibición y los resultados no están siendo los esperados". A su juicio, antes de legislar la prohibición "habría que haber tomado otras medidas hace mucho tiempo".
Walter Jones, portavoz de Adolescencia Libre de Móviles, considera que esa legislación forma parte de "un proceso que es natural que llegase, porque son muchas las evidencias médicas sobre lo perjudicial del uso de las redes por los menores. Aquí lo que se está tratando es la protección de la salud de los menores".
Pero, ¿sería eficaz la prohibición?. Jones reconoce que "prohibir es una palabra que suele echar para atrás pero, efectivamente, es la situación que tenemos actualmente, hay muchas consecuencias negativas que las vemos día a día por el mal uso de las redes por los menores, que no están preparados y que están diseñadas para mantenerlos pegados a ellas".
Por el contrario, Gonzalo Alcántara, arquitecto técnico muy activo en redes sociales, tiene claro que prohibir no es el camino. "Estoy en contra, no creo que vaya a funcionar. Hoy en día las redes son muchas cosas, no sólo TikTok o Facebook, también un videojuego o la aplicación del cole". En ese sentido, cree "se puede prohibir pero qué el resultado será que la gente joven encontrará otras maneras más peligrosas, como la deep web".