Feijóo reclama a Vox responsabilidad y aparcar las "excusas" mientras que Abascal pide entrar en los Gobiernos autonómicos de Extremadura, Aragón y Castilla y León, previo acuerdo programático.
El PSOE pide una "reflexión" a su izquierda tras las elecciones de Castilla y León
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha apelado este lunes a la "responsabilidad" y "madurez" de Vox para cerrar pactos en Extremadura, Aragón y Castilla y León, ya que, según ha dicho "existe la alternativa numérica y no puede fallar la alternativa política". Tras asegurar que "solo se han puesto excusas" y "ya está bien", ha advertido de que ya "fallaron" a la gente en las generales de julio de 2023 y no pueden "volver a hacerlo".
"Los españoles están dibujando la parte del cambio que le corresponde, los votos. Y a los partidos nos corresponde el resto, las ideas, el programa, la política y la responsabilidad. No podemos convertir la esperanza en frustración y no podemos convertir la ilusión en orfandad", ha exclamado.
Así se ha pronunciado Feijóo en su intervención ante la Junta Directiva Nacional del PP máximo órgano del partido entre congresos que ha analizado los resultados en las elecciones de Castilla y León este domingo. A su llegada a la sede nacional del PP, Alfonso Fernández Mañueco, ha sido recibido con una fuerte ovación de sus compañeros de partido por sus resultados, en los que el PP.
Feijóo, que ha felicitado a Mañueco y al PP por su victoria tras hacer una "buena campaña", ha resaltado que el Partido Popular es el que "más ha crecido" y que el respaldo que ha obtenido es "sólido y contundente". "Gracias al pueblo de Castilla y León por tanta generosidad y tanta confianza", ha manifestado, tras asegurar que el PSOE se ha convertido en un partido "perdedor" que no puede competir con el PP para aspirar a presidir gobiernos.
NEGOCIAR SOBRE LA BASE DEL DOCUMENTO MARCO QUE PRESENTÓ EL PP
Tras subrayar que los ciudadanos han dicho en las urnas que se forme una mayoría "a partir del programa del PP", ha apelado a la "responsabilidad" porque ha habido una mayoría de ciudadanos que ha votado de forma "muy clara"
En este punto, y dirigiéndose a Vox, ha insistido en que ahora lo que toca es "entenderse". "Solo se han puesto excusas y creo que ya está bien", ha enfatizado, aludiendo al 'no' del partido de Santiago Abascal a la investidura de María Guardiola la primera semana de marzo.
Feijóo ha defendido negociar teniendo como base el documento marco que presentó el PP y que recoge sus principios, si bien ha admitido que cada territorio tiene su "particularidad" y cada negociación "tendrá sus matices. "Ese es nuestro punto de partida", ha dicho.
VOX QUIERE INTEGRARSE EN EL GOBIERNO
El líder de Vox, Santiago Abascal, ha avanzado este lunes que pedirá al PP que su formación se integre también en un gobierno de coalición en Castilla y León, tras una negociación sobre "medidas concretas" que "cambien el rumbo" de la autonomía.
Así lo ha hecho Abascal en una rueda de prensa tras las elecciones del domingo, en las que Vox ha mejorado sus resultados respecto a los comicios de 2022 al lograr un procurador más. Vox sigue así el camino emprendido tras los procesos electorales en Extremadura y Aragón: al aumentar su fuerza han exigido representación en los ejecutivos autonómicos.
"(Alberto Núñez) Feijóo se ha hartado de decir que Vox no quiere entrar en los gobiernos, no quiere asumir el desgaste, que no tiene valor y que sale corriendo (...) tengo que decirle que sí, que Vox tiene que gobernar en las tres regiones", ha indicado el dirigente de Vox.
No obstante, Abascal ha insistido en que Vox y el PP primero deben hablar de "medidas concretas, plazos de cumplimiento y garantías" de que se cumplen sus exigencias y después abordarán "los sillones", tal y como hizo el domingo en su valoración del proceso electoral castellanoleonés, cuando garantizó que habría acuerdos postelectorales con los 'populares' en las tres autonomías.
El esquema de primero políticas y luego puestos en los ejecutivos es un marco negociador que Vox seguirá en las tres regiones. "No vamos a hablar de sillones hasta que no esté absolutamente claro que nos vamos a poner de acuerdo en un cambio de rumbo", ha incidido Abascal.
NEGOCIAR YA, SERIAMENTE
De este modo, el líder de Vox ha garantizado que su partido se va a centrar en las negociaciones con el PP ya desde este lunes para dar cumplimiento a lo que los electores han demandado, pero ha reclamado a los 'populares' una negociación "seria, entre partidos adultos y personas adultas".
De su lado, el presidente 'popular' de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ya ha expresado su preferencia de gobernar en solitario, pero también ha apuntado que el documento que firmó con Vox en 2022 es una "buena base" para el diálogo. En ese pacto, Vox y el PP acordaron una vicepresidencia y tres consejerías para los de Abascal. Requerido por este extremo, el dirigente ha vuelto a pedir un "programa de gobierno" para llegar a acuerdos, sin entrar en más detalles.
Sobre una repetición electoral en las tres autonomías en caso de no llegar a un acuerdo, Abascal ha reconocido que sería "una irresponsabilidad" y ha desligado unas conversaciones de las otras. "Donde no haya programa de gobierno no habrá gobierno", ha resumido.
Y sobre las garantías para el cumplimiento de los pactos, el líder de Vox ha deslizado la posibilidad de acuerdos "ante notario" o establecer "penalizaciones", sin concretar más, aunque cree que "la principal garantía es que sea Vox el que se encargue de cumplir" sus demandas.
La campaña electoral de Castilla y León se ha desarrollado con las negociaciones con el PP en Extremadura y Aragón de fondo, y ambas carecen de avances. Los intereses de Vox se concretan en los ámbitos de la agricultura y la ganadería, la derogación de las políticas verdes, las que, a su juicio, promueven la inmigración ilegal, las 'woke' y la "ideología de género" y la fiscalidad.
Vox y el PP ya ha gobernado en coalición en estas tres regiones, pero los de Abascal rompieron los ejecutivos en 2024, por las discrepancias en torno a la acogida de menores migrantes no acompañados.
PSOE
La portavoz socialista, Montse Mínguez, ha pedido este lunes a los partidos a la izquierda del PSOE una "reflexión" y un "debate" sobre la posibilidad de "reunificar fuerzas" para próximos comicios tras los resultados de las elecciones de ayer en Castilla y León.
En una rueda de prensa en Ferraz tras la reunión de la Ejecutiva socialista, Mínguez ha recordado que no es la primera vez que el PSOE solicita esta reflexión a las formaciones que están a su izquierda y ha considerado que es necesario hacerla tras los comicios de ayer, en los que ni Podemos ni IU-Sumar consiguieron representación.
No obstante, la portavoz ha señalado que dicha lectura de los resultados corresponde a esas fuerzas y no al PSOE, pero ha incidido en que es el momento de llevarla a cabo.
Preguntada por si el PSOE debe revisar su relación con los partidos regionalistas de Castilla y León después de que parte del voto de estas formaciones hayan ido a la candidatura del socialista Carlos Martínez, Mínguez ha subrayado que su formación siempre apuesta por el diálogo al tiempo que ha recordado que "se ha acabado el tiempo de las mayorías absolutas".
En esa línea, ha considerado que en esta región el problema para formar gobierno lo tiene ahora el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, porque todas las formaciones menos Vox, según ha añadido, le "cierran la puerta" en la cara.
Mínguez ha felicitado al ganador de las elecciones, el popular Alfonso Fernández Mañueco, y ha alabado la campaña del socialista Martínez que, ha dicho, tiene en la cabeza un proyecto para Castilla y León que está preparado para llevar a cabo si hubiera una repetición electoral.
A su vez, ha criticado a quienes afirman que el PSOE ha enarbolado la posición del Gobierno contra la guerra en Irán para ganar votos en Castilla y León y ha subrayado que esta postura antibelicista es un posicionamiento y una convicción tradicional de la formación.
En esa línea, ha criticado al PP y a Vox por llevar ocho años diciendo "no a todo" y solo decir sí "a la guerra" y les he acusado de "estar del lado" de quien "provoca el problema" y al mismo tiempo exigir al Gobierno que arregle las consecuencias.