las grabaciones realizadas rebelan la obsesión de uno de los hombres por Francisca Cadenas que murió de forma extremadamente violenta, según la autopsia.
Los hermanos están en prisión provisional sin fianza.
Grabaciones ocultas realizadas por la Guardia Civil a los dos hermanos detenidos por el asesinato de Francisca Cadenas en Hornachos han permitido a los agentes resolver este caso. En ellas, hay continuas alusiones sexuales sobre la víctima y sobre la obsesión que tenía uno de ellos, Julián, con Francisca.
Fue sometida a una violencia extrema antes de morir. Es lo que revela la autopsia al cuerpo de Francisca Cadenas. La principal hipótesis de los investigadores es que la mujer de Hornachos, en Badajoz, podría haber sido asesinada por un móvil sexual a manos de dos hombres que siempre fueron los sospechosos para la familia.
9 años después de su desaparición, la Unidad Central operativa de la Guardia Civil puso en el foco a Julián González y su hermano Manuel. Vecinos de Francisca y que, según los informes de la Guardia Civil, estaban obsesionados con ella. Durante todo este tiempo ambos tuvieron una gran sensación de impunidad.
Para tratar de hallar más evidencias y resolver el caso, durante la investigación, los agentes de la UCO colocaron micrófonos en la casa y en los coches de los dos hermanos sospechosos de la desaparición. En las conversaciones hablaban de cómo habían hecho desaparecer el cuerpo e incluso retaban a la Guardia civil asegurando que los investigadores estaban dando palos de ciego y no tenían pruebas. Una de las grabaciones se realiza mientras el presunto autor confeso del asesinato va hablando solo en su coche mientras repite: "No la vais a encontrar, no la vais a encontrar". Meses de investigaciones que han culminado con estos dos hermanos en la cárcel.