Mojtaba Jameneí, de 56 años, se pone al frente del país en sustitución de su padre, muerto por un ataque del ejército de Israel el pasado 28 de febrero, en medio de una guerra que pone en peligro a la República Islámica.
El noveno día de la guerra de Irán tiene nombre propio: Mojtaba Jameneí, quien ha sido elegido como nuevo líder supremo en sustitución de su padre, el ayatolá Ali Jameneí, asesinado por Estados Unidos e Israel el primer día de la ofensiva bélica.
La designación del hijo de Ali Jameneí se entiende como un desafío a Estados Unidos. Se cree que tratará de seguir con las políticas de su padre. Desde Rusia, el presidente Vladimir Putin ya ha felicitado al nuevo dirigente iraní.
Teherán ha intensificado este lunes los ataques contra varios países vecinos del Golfo Pérsico, mientras Israel continúa con su ofensiva sobre Líbano.
La elección de Mojtaba Jameneí, de 56 años, es, ante todo, un desafío claro a Estados Unidos e Israel. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tildó su posible elección como “inaceptable”. Horas antes de que se confirmara el nombramiento, el mandatario había advertido de que el nuevo líder iraní “no duraría mucho” si no contaba con su aprobación. Israel ha amenazado también con acabar con “cualquier sucesor” de Ali Jameneí, el líder supremo iraní, de 86 años, al que su ejército mató en un bombardeo en Teherán el 28 de febrero, el primer día de la guerra.
El nuevo dirigente ha vivido siempre en la sombra. Se fue involucrando en el entramado de poder poco a poco, siendo el nexo de unión con la milicia Basij, que depende de la Guardia Revolucionaria, y el aparato de seguridad. Lo hizo sin convertirse por ello en una figura con mucha presencia ante la opinión pública iraní.
A finales del pasado mes de enero, una investigación de la agencia Bloomberg lo vinculó con una compleja red millonaria de inversiones y propiedades en Europa y Oriente Próximo. El medio de comunicación atribuía ese entramado financiero a la venta de petróleo iraní eludiendo las sanciones internacionales contra Irán. Las autoridades del país lo han negado rotundamente.
Tras su designación, Irán ha desatado una nueva oleada de ataques sobre los países del Golfo, que ha causado un incendio en la mayor refinería de petróleo de Baréin.
Estados Unidos e Israel, por su parte, siguen con los ataques sobre Irán y sus estructuras energéticas. Preocupa, además, la situación de Líbano, que sufre un continuo deterioro, con más de 400 muertos y medio millón de desplazados. El ejército israelí no cesa en sus ataques contra el vecino del norte.
Esta madrugada, el ejército israelí ha lanzado una nueva oleada de ataques contra el centro de Irán y contra Beirut, capital de Líbano. En Israel, el impacto de un misil iraní ha causado un muerto y dos heridos graves, elevando a 11 el número de víctimas mortales en el país por los proyectiles lanzados desde Irán, además de dos soldados en su invasión de Líbano, por una emboscada de Hezbolá.
El conflicto mantiene en vilo a todo el Mediterráneo oriental. Este mismo lunes la OTAN ha derribado un misil balístico iraní sobre el espacio aéreo turco. Sería la segunda vez que ocurre, pese a las advertencias del gobierno del presidente Erdogan, que ha enviado aviación para defender Chipre.