Lamenta que se les "haya escapado" esta ocasión "histórica". El chileno dijo tras el encuentro que tenían "toda la ilusión de llegar a semifinales" ante su afición y entiende "el enfado del público".
Añadió que van a "pelear hasta el final en LaLiga" para acabar quintos.
El técnico del Betis, Manuel Pellegrini, admitió que "es una noche muy dura, un traspié muy duro", tras ser eliminado su equipo en los cuartos de final de la Liga Europa por el Braga (2-4) después de empezar con un 2-0 a favor, y afirmó que el hecho de que se les "haya escapado" esta ocasión "histórica" es "un golpe tremendamente doloroso". El chileno dijo tras el encuentro que tenían "toda la ilusión de llegar a semifinales" ante su afición y después de que hubieran empatado 1-1 en la ida en Portugal, aunque dentro de la decepción, ya que, "por supuesto", entiende "el enfado del público", aseveró que van a "pelear hasta el final en LaLiga" para acabar quintos.
"Hay que terminar la temporada de la mejor posible, en zona europea para la próxima campaña. Hoy nuestro primer tiempo fue de gran nivel, con recuperación alta del balón, posesión y llegada, sin que ellos tuvieran ningún tiro a puerta. La diferencia era muy grande durante 35 minutos, pero el fútbol tiene hechos puntuales y hubo errores importantes que les permitió ponerse por arriba en el marcador", lamentó.
Según Pellegrini, en el 2-1, cerca del descanso, hubo "un choque de nuestros centrales" que permitió al Braga recortar distancias y "en el inicio del segundo tiempo" hicieron "un penalti innecesario" y luego hubo "un córner en el que cabecean el balón en el área" sin oposición. Reconoció que "son errores puntuales que en cuatro minutos" hicieron que en el Betis se pusieran "nerviosos", con lo que "ellos se empezaron a apropiar del balón" en un periodo en el que su equipo tuvo "muy poca llegada".
"Sentimos sus goles en los primeros minutos de la segunda parte. Perdimos justamente. Es un traspié muy duro, no sé si un fracaso. El fútbol no permite errores y cometimos muchísimos. Espero que tengamos madurez para superar este resultado. Que no sea un antes y un después", recalcó el santiaguino.
El entrenador del Betis incidió en que "es una noche muy dura", aunque hubo otras como "la eliminación ante el Eintracht para pasar a los cuartos de la 'Europa League'" o la sufrida en la Copa ante el Atlético de Madrid, si bien ésta "le duele más" porque "hoy los errores se han pagado".
"Era la posibilidad de estar en semifinales y el equipo dio la cara hasta el 2-1. En el segundo tiempo el equipo estuvo desarticulado, no fuimos capaces ni tuvimos la madurez para absorber los dos goles en 3 minutos de este periodo", abundó.
Sobre la acción del 2-1, en la que Diego Llorente reclamó que tenía que haberse parado el juego tras recibir un golpe en la cabeza, dijo que él sólo "está hablando del choque que tuvieron dos jugadores" suyos y le "quedó el balón ahí a un contrario y marcó", y precisó que no sabe "si el árbitro tenía que haber parado, pero fue el penalti y el córner tras el descanso el que liquidó el partido".
Pellegrini consideró que "probablemente" es su "momento más delicado" en el Betis, pero "hay que saber asimilarlo, levantarse y tratar de rematar a través de la Liga una temporada más que aceptable, aunque hechos puntuales la están haciendo más complicada".
El entrenador del Braga portugués, el español Carlos Vicens, destacó que han "llegado a semifinales con la ambición de seguir adelante". El técnico mallorquín, que llegó al banquillo del Braga en mayo del pasado año y que antes estuvo como segundo de Pep Guardiola en el Manchester City inglés, comentó tras el partido que antes de las semifinales ante el Friburgo alemán tienen tres partidos de la Liga lusa "fundamentales".
Sobre el partido de La Cartuja, relató que "el primer gol -del Betis- hizo mucho daño mentalmente" porque sabían que "en los primeros minutos el Betis iba a salir a por todo". "Pedí tranquilidad, pero se acabó recibiendo un gol en lo que has trabajado durante toso el año. Después llegó el segundo, que fue un mazazo, y pudo llegar un tercero, que fue fuera de juego, pero hablamos con los chicos para que siguieran teniendo confianza en el proceso", explicó.
Carlos Vicens comentó que, posteriormente, han "sabido ser capaces de agarrar el partido y llegó el gol antes del descanso (2-1) y cambió la perfectiva", y añadió que hablaron con los jugadores en el descanso para seguir en la segunda parte como se acabó la primera. "Todos los entrenadores intentamos hacerlo lo mejor posible. La suerte es la de estar en un club que apostó por mí y apostamos por una manera clara de jugar, tanto en ataque como en defensa, y por un grupo de chicos, pese a los contratiempos que han llegado durante la temporada", señaló en alusión a las muchas lesiones.
El mallorquín, de 43 años, precisó que nunca utiliza "las bajas como excusa" pero que parecía que estaban "gafados", pero insistió en que salieron "en la segunda parte como si nada hubiera pasado".