El Gobierno y el mundo de la política española han expresado su repulsa a los cánticos racistas proferidos en el amistoso de este martes entre España y Egipto en el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat.
El delantero de la selección española Lamine Yamal ha calificado como "una falta de respeto intolerable" los cánticos islamófobos que una parte destacada del RCDE Stadium entonó durante el partido amistoso que enfrentó el martes a España y Egipto, y ha tachado a los responsables de "ignorantes y racistas". "Yo soy musulmán, alhamdulillah (gracias a Dios). Ayer en el estadio se escuchó el cántico de 'el que no bote es musulmán'. Sé que iba por el equipo rival y no era algo personal contra mí, pero como persona musulmana no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable", ha escrito el jugador del Barcelona en su perfil de Instagram.
Tras matizar que "no toda la afición es así", Lamine Yamal ha dirigido un mensaje a aquellos que sí participaron: "Usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas". El extremo catalán, que jugó la primera parte y estaba sobre el campo cuando empezaron los cánticos, ha señalado que "el fútbol es para disfrutarlo y animar, no para faltar al respeto a la gente por lo que es o en lo que cree", y ha terminado la publicación con un mensaje de agradecimiento "a la gente que vino a animar". "Nos vemos en el mundial", ha concluido Lamine Yamal.
ESPAÑA SE UNE CONTRA EL RACISMO
El Gobierno y el mundo de la política española han expresado su repulsa a los cánticos racistas proferidos en el amistoso de este martes entre España y Egipto en el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat (Barcelona), a la que, entre otros muchos, se han sumado la Federación egipcia, la Unión de Comunidades islámicas de Cataluña y Lamine Yamal. En varios momentos del partido disputado anoche, a los diez minutos de la primera parte, y posteriormente en otros instantes del encuentro, una parte de la grada coreó el cántico "musulmán el que no bote", después de que ya al inicio también hubiese pitidos al himno egipcio.
Los cánticos islamófobos y xenófobos han provocado que los Mossos d'Esquadra hayan abierto una investigación.
Ya durante el descanso del duelo, se emitió un mensaje en el videomarcador del estadio para recordar que "la legislación para la prevención de la violencia en el deporte prohíbe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas".
Horas después de este episodio, numerosos actores de la política española han condenado estos cánticos. El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, expresó en la red social 'X' su vergüenza por los cánticos y denunció que "la extrema derecha no va a dejar un espacio libre de su odio" y agregó: "Quienes hoy callan, serán cómplices. Seguimos trabajando por un país tolerante y respetuoso con todos".
También el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes condenó, "con la máxima firmeza" los cánticos de carácter xenófobo que son absolutamente inaceptables y no representan, en ningún caso, a la inmensa mayoría de la afición española, que entiende y vive el deporte como un espacio de respeto y convivencia".
"Son grupos ultras jaleados por la política ultra. Y nos avergüenzan. El odio y el racismo no tienen cabida en el deporte ni en nuestra vida. Quien calla es cómplice", advirtió el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, en esa misma línea, denunció que lo que pasó ayer en Cornellá es la consecuencia de lo que la derecha racista y xenófoba lleva alimentando durante años, "con la complicidad de un ecosistema mediático que hoy se echa las manos a la cabeza".
Por su parte, la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, también dejó un mensaje en 'X': "Lamentable y condenable", en referencia a los cánticos racistas. El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, señaló que "si gritas contra los musulmanes con la camiseta de un futbolista musulmán puesta no es que te molesten los musulmanes, es que te molestan los musulmanes pobres". El grupo de Esquerra también pidió al Gobierno municipal de Barcelona que no se instalen pantallas gigantes en la ciudad para ver los partidos de la selección española durante el Mundial de fútbol, para prevenir "problemas de seguridad o posibles incidentes racistas que puedan malograr la imagen" de la capital catalana.
Asimismo, el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, calificó los cánticos islamófobos y xenófobos como un "bochorno colectivo intolerable" que no responde a los valores del deporte y dijo que e EFE que "lo que vivimos ayer está en contra de lo que la propia selección española representa". "Es curioso que los mismos que ayer proferían gritos e insultos racistas luego ovacionaran a Lamine Yamal, que es musulmán", reflexionó el alcalde.
El delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto, lamentó en sus redes sociales que lo que ayer tenía que ser una "auténtica fiesta del fútbol" se vio "manchado de forma vergonzosa por cánticos racistas de un sector de personas" que estaban en el estadio.
Por otro lado, el Espanyol también condenó "enérgicamente" los "comportamientos racistas", aunque consideró "injusto" que se señale a su afición, según explicó a través de un comunicado. El club catalán se desmarcó de cualquier vinculación con este episodio: "Se trata de hechos absolutamente reprobables, censurables e inaceptables. No representan los valores del deporte y deben ser condenados y erradicados de manera firme de cualquier recinto deportivo".
En otro orden, la Unión de Comunidades Islámicas de Cataluña (UCIDCAT) expresó su "más firme indignación", y ha exigido que se tomen medidas "para prevenir y sancionar" estas conductas. En un comunicado, esta entidad instó a las fuerzas de seguridad a identificar a los responsables y reclamó a las autoridades y organismos deportivos "una condena firme" de los hechos y que "no se banalicen".
La Asociación Egipcia de Fútbol (EFA, por sus siglas en inglés) condenó el "desafortunado incidente racista" en el RCDE Stadium de Cornellà-El Prat, pero afirmó que lo ocurrido "no afectará en absoluto a las sólidas relaciones" entre ambas selecciones de fútbol. "La Asociación Egipcia de Fútbol desea destacar que lo ocurrido por parte de unos pocos aficionados en las gradas del estadio del RCD Espanyol no afectará en absoluto a las sólidas relaciones que unen a las dos federaciones de fútbol egipcia y española", dijo la EFA en un comunicado publicado en sus redes sociales.