Su presidenta, Ángela de Miguel, ha dicho en "El Mirador de Andalucía" que el clima de inestabilidad está afectando a las pequeñas y medianas empresas españolas, especialmente en los sectores del aceite, el vino y los químicos.
La presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, ha estado en "El Mirador de Andalucía" donde ha expresado su profunda preocupación por el clima de inestabilidad que afecta a las pequeñas y medianas empresas españolas, especialmente aquellas vinculadas al mercado estadounidense.
Según De Miguel, "las pymes que están exportando a Estados Unidos están en una situación de bastante incertidumbre" debido a las tensiones arancelarias y la falta de claridad en las relaciones bilaterales. La directiva subrayó que este país es el principal destino exportador fuera de la Unión Europea, lo que convierte cualquier interrupción comercial en una amenaza crítica para sectores como el del aceite, el vino y la industria química.
Ante la posibilidad de buscar nuevos mercados alternativos de forma inmediata, De Miguel advirtió que la diversificación es un proceso lento que requiere tiempo e inversión. "En un año no se busca un mercado alternativo, es prácticamente imposible", afirmó, destacando que Estados Unidos es un "aliado estratégico" de muchos años con el que se debe seguir trabajando. Para la líder empresarial, no se puede pedir a una pyme un giro geoestratégico repentino, ya que los resultados de abrir nuevos mercados no son inmediatos y requieren de un acompañamiento institucional sólido.
En el ámbito doméstico, tras mantener un encuentro con el Ministerio de Trabajo, De Miguel rechazó cualquier propuesta que incremente la presión económica sobre las empresas en un contexto de alza en los precios de la energía. "Las medidas que se vayan a adoptar en ningún caso deben de suponer un aumento de costes laborales para nuestras pymes", señaló con rotundidad. Recordó que en los últimos cinco años España ha perdido 25.000 microempresas, un cierre motivado en gran parte por el aumento constante de los costes operativos y laborales que asfixian al pequeño empresario.
Finalmente, Cepyme insta al Gobierno a generar un entorno de estabilidad y a aprovechar la capacidad de maniobra que otorga la recaudación récord del Estado para aliviar la carga fiscal. De Miguel insistió en que "lo que hay que hacer, desde luego, es facilitar y aliviar un poco esos costes laborales tan excesivos que estamos sufriendo" para evitar que la inflación siga golpeando a los ciudadanos.
La presidenta concluyó advirtiendo que, si no se protege a la pequeña empresa, el impacto será negativo para todo el territorio, especialmente en el mundo rural, donde las pymes cumplen una función social y económica vital.