Dos bomberos, un agente de protección de la naturaleza y once pasajeros de un tren que huyeron presa del pánico al quedarse la máquina cerca del fuego, son los heridos.
Las autoridades han pedido a los bomberos que suspendan sus vacaciones.
Los bomberos están realizando un trabajo bastante complicado tanto en el incendio de Bejís que ya ha calcinado casi 4000 hectáreas y sigue descontrolado. Hay dos bomberos y un agente de protección de la naturaleza heridos. Pero no son los únicos. Once pasajeros de un tren que se quedó próximo a las llamas han resultado también heridos cuando intentaron huir bajando del tren, por el pánico que cundió entre el pasaje. Tres de ellos están graves.
Todos los efectivos son pocos en esta lucha contra las llamas, y por eso, desde los servicios de emergencia valencianos se ha pedido a todos los operativos que estén de vacaciones que se incorporen de manera voluntaria los antes posible.
Ésta es la situación en la que han trabajado los servicios de extinción de incendios durante toda la noche. El perímetro del incendio de Bejís, en Castellón, abarca más de 50 kilómetros, una extensión enorme en la que todos los efectivos son pocos. Ya por la mañana, se han sumado al operativo 30 medios aéreos. La prioridad es salvaguardar la vida de las personas, ante todo, así como de todos los seres vivos que sea posible, y las viviendas. Además, hay otro gran objetivo
Hasta el momento, 2 bomberos y un agente forestal han resultado heridos. También, 11 viajeros que iban a bordo de este tren que, ante la proximidad de las llamas, paró para dar la vuelta. El pánico cundió y algunos decidieron abandonar el convoy; el resultado 11 heridos, 3 de ellos de gravedad. Renfe ha abierto una investigación
En Bejís se han cerrado 11 carreteras, y se han evacuado 15 municipios, aunque muchas personas ya han podido volver a sus viviendas.
El otro gran incendio que asola la comunidad valenciana es el de Vall d' Ebo, en Alicante, con más de 80 kilómetros de perímetro. Los dos fuegos han sido provocados por rayos, y están siendo muy difíciles de controlar por el fuerte viento y la complicada orografía del terreno.