Se ha convertido en el vigésimo primer miembro de la zona euro, un paso histórico para el país más pobre de la Unión Europea (UE) que llega en un contexto marcado por el entusiasmo de una parte de la sociedad, los temores de otra y una profunda crisis política interna
Bulgaria se convirtió este jueves en el vigésimo primer miembro de la zona euro, un paso histórico para el país más pobre de la Unión Europea (UE) que llega en un contexto marcado por el entusiasmo de una parte de la sociedad, los temores de otra y una profunda crisis política interna.
Diecinueve años después de su entrada en la UE, Bulgaria abandona oficialmente su moneda nacional, el lev, para adoptar el euro, en una transición que afecta a 6,3 millones de personas.
"El euro no es solo una moneda, es un símbolo de pertenencia", afirmó en un mensaje el gobernador del Banco Nacional de Bulgaria (BNB), Dimitar Radev, minutos antes de medianoche.
El gobernador afirmó que asumir la moneda única significa que Bulgaria "no está en la periferia, sino en un espacio de normas comunes, confianza y responsabilidad". "Porque Bulgaria es Europa. Y Europa es Bulgaria", enfatizó.
El cambio se produce con un Gobierno interino, tras la dimisión del Ejecutivo hace tres semanas, sin presupuesto aprobado y con la perspectiva de celebrar las octavas elecciones anticipadas en cinco años a finales de marzo.
Durante todo enero, los búlgaros podrán pagar tanto en levas como en euros, aunque en el cambio se devolverá solamente la nueva moneda.
Desde el 1 de enero hasta el 30 de junio, los bancos del país balcánico cambiarán billetes y monedas de levas a euros sin comisiones y al tipo de cambio fijo de 1 euro por 1,95583 levas.