Las familias de las parcelaciones de Guadalvalle, en suelo no urbanizable, continúan trabajando a destajo para acondicionar sus viviendas y retirar todos los enseres destruidos por la crecida del Guadalquivir durante el tren de borrascas.
El tren de borrascas que barrió Andalucía en febrero provocó numerosos daños. En las zonas inundables que rodean el aeropuerto de Córdoba los vecinos aún no han recuperado la normalidad. Todavía hay mucho barro que retirar y viviendas a las que no se puede entrar.
La maquinaria municipal no puede entrar en las parcelas de Guadalvalle porque están en suelo no urbanizable. Son los propios vecinos los que sacan de sus casas los enseres inservibles tras las inundaciones a la calle para su retirada.
En las calles y a las puertas de las casas todavía se amontonan muebles, colchones y electrodomésticos que el agua dejó inservibles.
Durante la mañana los vecinos cuentan con la ayuda de maquinaria municipal que retiran todos esos enseres que los vecinos van sacando a la calle. La recuperación está siendo lenta.
En algunas casas el agua llegó a alcanzar el metro y medio de altura, recuera Manuel Rodríguez, uno de los vecinos de la zona. Otro de ellos, Rafael Pérez, se queja de que las máquinas municipales ya no pasan con tanta frecuencia.
Se han activado ayudas sociales y también se espera la apertura de las subvenciones estatales para los afectados. Cruz Roja también ayuda en el interior de las viviendas. La limpieza avanza lentamente y muchos vecinos siguen trabajando por su cuenta para dejar atrás los efectos de las inundaciones.