'La presencia de la ausencia' ha sido organizada por el colectivo para la defensa de la vida en Gaza y el fin del genocidio, con la colaboración de la Plataforma de Solidaridad con Palestina de Sevilla y la Asociación Palestinus de la Universidad de Sevilla
Una exposición de bordado palestino que recuerda la memoria de más de 50.000 víctimas de la represión de Israel en Gaza, bajo el título de ‘Hudur Al-Ghan-Ibin’, ('La presencia de la ausencia') se puede ver hasta el 19 de enero en la Casa de la Provincia de la Diputación de Sevilla.
Se trata de una muestra impulsada por el colectivo londinense ‘Stitch their names together’, que llega a Sevilla tras recorrer varios países europeos, ha informado la Diputación en un comunicado, que ha indicado que ‘Hudur Al-Ghan-Ibin’ es una instalación artística y memorial que rinde homenaje a las más de 50.000 personas fallecidas en Gaza entre 2023 y 2025, “poniendo nombre a una tragedia humanitaria de alcance global”.
La muestra está promovida por un colectivo formado para la defensa de la vida en Gaza y el fin del genocidio, con la colaboración de la Plataforma de Solidaridad con Palestina de Sevilla y la Asociación Palestinus de la Universidad de Sevilla.
En la inauguración la representante del colectivo impulsor, Mary Evers ha explicado que el proyecto, que se traduce como ‘Bordamos sus hombres juntos’, nace para honrar la mejora de las víctimas y convertir el recuerdo en una acción colectiva, utilizando el bordado como lenguaje universal de cuidado, presencia y resistencia.
La instalación se sitúa en la intersección del memorial, la protesta y la sanación comunitaria, según sus promotores. A través del ‘tatreez’, el bordado tradicional palestino, se documentan las vidas perdidas, transformando cifras abstractas en individuos e historias individuales, con nombres y apellidos que interpelan directamente al visitante.
Según las organizadoras, el bordado ha sido históricamente un registro de memoria y transmisión cultural, especialmente entre mujeres.
En Palestina, el ‘tatreez’ ha documentando también generaciones de herencia, resistencia e identidad. La exposición que ahora acoge la Casa de la Provincia de la Diputación extiende esa tradición, creando lo que se ha definido como un archivo táctil de la memoria.