Las inundaciones del 4 de enero se lo llevaron todo por delante en esta empresa de San Martín del Tesorillo.
Días después siguen limpiando e intentan recuperar la cadena de suministros, ya que el negocio exporta a 20 países.
Los daños provocados el pasado 4 de enero por el paso de la borrasca Francis mantiene en vilo a los propietarios y a la plantilla de un almacén hortofrutícola de San Martín de El Tesorillo, en el que trabajan 70 personas.
Fueron tantos los destrozos que provocó la borrasca que a pesar de los días transcurridos aún les resulta imposible concretar los daños.
Después de salvar la vida tras el diluvio del 4 de enero, Juan de Dios Pérez, director del negocio, se encuentra en medio del caos en la nave hortofrutícola. "Todo estaba destruido, a simple vista no quedaba nada, suelo, paredes y nada más".
No son solo los productos cítricos y aguacates perdidos. También la maquinaria, motores y material auxiliar. Cuantificar será cuestión de meses, asegura Juan de Dios.
Mientras la nave recupera su actividad, ahora al 60 %, tienen que tranquilizar a sus clientes, ya que este negocio hortofrutícola exporta a 20 países.
De momento, explica su director, "solo nos ha dado tiempo a limpiar para poder poner la cadena de suministro en funcionamiento". Cree que el seguro va a derivar el caso al consorcio ante la catástrofe que han sufrido.
El colapso se produjo a un kilómetro de la nave, donde confluyen el río Guadiaro y dos de sus afluentes.
No han sido las primeras inundaciones en la zona, aunque nunca de esta magnitud. Juan de Dios Pérez recuerda a las autoridades competentes que deben resolver el problema de fondo.