Es un proyecto de colaboración entre la Universidad de Almería y Aqualia
La normativa europea se ha endurecido y ahora hay que eliminar medicamentos y cosméticos que se están encontrando en las aguas residuales
La tecnología de depuración de aguas residuales con algas desarrollada por la Universidad de Almería se está traduciendo en la construcción de plantas por parte de Aqualia en diferentes puntos del país.
En la actualidad hay cuatro plantas depuradoras de algas funcionando con tecnología desarrollada en la Universidad de Almería. Una en la depuradora del Toyo, dos más en la localidad gaditana de Chiclana y en la extremeña de Mérida. En estos casos el reactor de algas trabaja de forma paralela.
La tecnología usada es la que se desarrolló, tras cuatro años de investigación, con el proyecto SABANA. Ahora, se está trabajando para conseguir eliminar fármacos y cosméticos presentes en las aguas residuales.
La propia universidad también se está beneficiando de sus investigaciones depurando parte de sus aguas residuales en este reactor instalado a pocos metros del campus universitario.