La entrada de un nuevo grupo inversor garantiza su continuidad y el mantenimiento de la plantilla al completo, 30 trabajadores que el pasado mes de septiembre se quedaron sin trabajo al cerrar una de las empresas más señeras de la ciudad.
La Cartuja de Sevilla, fabricante de vajillas de alta calidad desde 1841, ha reabierto su fábrica con la incorporación como directora general de la ingeniera industrial sevillana Carmen Granja, que hasta ahora ocupaba la dirección de Ingeniería, Calidad y Medio Ambiente en Flex.
La empresa entra así en una nueva fase de reactivación y crecimiento, tanto en el plano corporativo como en el ámbito de la dirección y la producción, según el grupo inversor que ha tomado el control de la firma, del que forman parte Gabriela y Paola Luksic y Javier Targhetta.
A finales del pasado mes de enero formalizaron la compra de la unidad productiva y de las marcas de La Cartuja, así como el alquiler de la nave en la que actualmente se ubica la fábrica, en Salteras (Sevilla).
La entrada de este nuevo grupo inversor garantiza la continuidad de la firma y el mantenimiento de la plantilla al completo. Los hornos vuelven a funcionar y lo hacen con la plantilla de 30 trabajadores que en el pasado mes de septiembre se quedaban sin trabajo al cerrar una de las empresas más señeras de la ciudad.
La compañía prevé iniciar las primeras producciones en las próximas semanas, una vez culminen las comprobaciones técnicas de la maquinaria y, especialmente, de los hornos.
Además, los nuevos accionistas ya han movilizado una primera inversión cercana a los dos millones de euros para la reactivación inicial, dentro de su plan de modernización industrial y de mejora de la capacidad productiva, la seguridad, la eficiencia y la calidad de las instalaciones.
La reactivación de la planta de Salteras constituye una solución transitoria mientras la compañía avanza en un proyecto industrial de mayor alcance en una nueva ubicación dentro del entorno de Sevilla.