Su restaurador, Pedro Manzano, ha informado de los últimos pasos de la restauración de la imagen.
Se prevé que pueda ser venerada de nuevo antes del 18 de diciembre, fecha emblemática para la hermandad y sus devotos.
La imagen de la Esperanza Macarena de Sevilla volverá a estar expuesta al culto en la segunda semana de diciembre, según ha avanzado el restaurador conservador Pedro Manzano, que se encarga de dirigir los trabajos.
A través de un vídeo difundido por la hermandad, Manzano ha detallado los trabajos que se han realizado en los últimos días, y ha concretado que, tras entrar la restauración en su última fase, ya se puede avanzar que podría estar expuesta de nuevo en los primeros días de la segunda semana de diciembre (entre el 7 y el 14).
Se prevé que no haya problemas para que la virgen pueda ser venerada de nuevo antes del 18 de diciembre, fecha emblemática para la hermandad y sus devotos.
La restauración se hace bajo la dirección de Manzano tras la polémica suscitada por el resultado de las intervenciones realizadas a la imagen en junio pasado, que contaron con el rechazo casi unánime de los hermanos y que salió a la luz tras la colocación de las pestañas de la talla de una forma distinta a la habitual.
El informe presentado por la hermandad la pasada semana citaba la finalización de la fase de estucado en las manos y busto, así como la recolocación del perno para la corona -que se encontraba en perfectas condiciones de conservación y uso- en el eje central del rostro, tal y como se acordó en la anterior reunión de la comisión de seguimiento de la restauración.
Asimismo, informaba de los resultados negativos de los análisis biológicos sobre presencia fúngica, de la extracción de muestras para la identificación de la especie de la madera y para la prueba del carbono 14 y de los resultados del análisis químico de la policromía, identificándose los barnices aplicados en la última intervención del profesor Francisco Arquillo.
El restaurador ha comunicado que ha aplicado una capa de barniz para poder iniciar la reintegración cromática final. También ha expuesto resultados de la toma de medidas de temperatura de color, así como de la iluminación a la que habitualmente está expuesta la imagen en su basílica, parámetros que se han recreado en la sala donde trabaja para que la reintegración cromática final no quede distorsionada.
Tras el informe, la comisión participó en una prueba de iluminación con la imagen ataviada en su camarín y en el presbiterio. Esta prueba, prevista en el desarrollo normal de la última fase de la restauración, sirvió para puntualizar algunas cuestiones que plantearon los miembros de la comisión, obteniendo su consenso y el de la Junta de Gobierno.