El histórico mercado de Abastos, construido sobre las ruinas del castillo de San Jorge, ha sido testigo de la vida del arrabal.
Con 100 módulos, 66 de puestos y 11 dedicados a la hostelería, es un referente en el barrio.
El Mercado de Triana cumple 200 años. Una historia llena de anécdotas y muy vinculada a su barrio. Entre una de las fotos que decoran el mercado y la vista de esta misma mañana han pasado casi esos 200 años que ahora se cumplen. El mercado de Triana nació en 1823, pero su historia como enclave comercial se remonta más atrás.
Construido sobre las ruinas del castillo de San Jorge, entre sus pasillos conviven visitantes esporádicos con clientes de toda la vida. El mercado ha sido testigo de dos siglos de vida de este arrabal. Hoy goza de muy buena salud y acoge tanto los tradicionales puestos de productos frescos como otros de comida más elaborada y lista para consumir. Tiene 100 módulos, 66 de puestos y 11 dedicados a la hostelería.
Además, frutas y verduras gigantes decoran varios puntos de la ciudad para que a nadie le pase por alto la efemérides. Naranja, limón, tomate, berenjena, alcachofa y pimiento. Esas son las esculturas de alrededor de dos metros de altura que no pasan desapercibidas.